Durante la celebración del 182 aniversario de la proclamación de la Constitución dominicana, el presidente del Tribunal Constitucional (TC), Napoleón Estévez Lavandier, subrayó la importancia de garantizar que los derechos y libertades de los ciudadanos sean efectivamente protegidos. En su discurso, enfatizó que el verdadero desafío del constitucionalismo radica no solo en el reconocimiento de estos derechos, sino en establecer mecanismos efectivos que aseguren su ejercicio y defensa.

Estévez Lavandier destacó que la protección de los derechos humanos es un pilar fundamental para el fortalecimiento de la democracia en el país. «No se trata solo de enunciar derechos en un papel, sino de crear un entorno donde cada persona pueda ejercerlos sin temor a ser vulnerada», expresó durante la audiencia solemne. Este enfoque resalta la necesidad de que las instituciones del Estado trabajen de manera coordinada para garantizar que los derechos constitucionales sean una realidad palpable para todos los dominicanos.

Compromiso institucional y social

El magistrado también hizo un llamado a la sociedad civil y a los actores políticos para que se comprometan en la defensa y promoción de los derechos fundamentales. «Es un deber de todos, no solo del Estado, asegurar que cada ciudadano tenga acceso a sus derechos», afirmó. Este llamado a la acción colectiva busca fomentar una cultura de respeto y protección de los derechos humanos en todos los ámbitos de la vida pública y privada.

En este contexto, el presidente del TC recordó que el respeto a los derechos humanos no debe ser visto como un favor, sino como un deber ineludible de la sociedad. «La Constitución no es solo un documento; es un pacto social que debemos honrar y proteger», agregó. Este mensaje se alinea con el compromiso del Tribunal Constitucional de ser un guardián de los derechos fundamentales, asegurando que las decisiones judiciales reflejen este principio.

El llamado de Estévez Lavandier se produce en un momento en que la sociedad dominicana enfrenta diversos retos en materia de derechos humanos. La violencia, la desigualdad y la falta de acceso a la justicia son solo algunos de los problemas que requieren atención urgente. A medida que el país avanza hacia un futuro más democrático, la protección efectiva de los derechos humanos se vuelve más crucial que nunca.

Finalmente, el presidente del TC concluyó su intervención instando a todos los sectores a trabajar juntos para construir una República Dominicana donde los derechos de cada individuo sean respetados y garantizados. «El futuro de nuestra democracia depende de nuestra capacidad para defender los derechos de todos», sentenció, dejando claro que el camino hacia una sociedad más justa y equitativa es una responsabilidad compartida.

Compartir: