Nepal ha elevado a 538 el número de fallecidos tras la devastadora riada ocurrida el miércoles en la cuenca del Bhote Koshi. Este trágico evento ha dejado a 937 personas como desaparecidas, lo que ha llevado a los equipos de rescate a intensificar sus esfuerzos en la búsqueda de sobrevivientes. La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) confirmó el nuevo balance en su último boletín, destacando que el distrito más afectado ha sido Chitwan, donde se han registrado 221 muertes.
Las lluvias torrenciales que provocaron la riada han sido catalogadas como las más intensas en años, generando deslizamientos de tierra y la rápida inundación de comunidades enteras. La situación ha llevado a las autoridades a declarar un estado de emergencia en las áreas más afectadas, donde las infraestructuras han quedado severamente dañadas. “Estamos trabajando sin descanso para localizar a los desaparecidos y brindar asistencia a los sobrevivientes”, declaró un portavoz de la NDRRMA.
Impacto y respuesta ante la tragedia
Las imágenes de la devastación han conmocionado al país y al mundo, mostrando casas arrasadas y familias enteras desplazadas. La comunidad internacional ha comenzado a ofrecer su apoyo, con varios países enviando equipos de rescate y suministros de emergencia. La situación es crítica, ya que las condiciones climáticas adversas continúan complicando las labores de búsqueda y rescate.
El gobierno nepalí ha instado a la población a mantenerse alerta ante posibles nuevas inundaciones y deslizamientos, dado que la temporada de monzones aún no ha terminado. Además, se están realizando esfuerzos para evaluar el daño y planificar la recuperación a largo plazo en las áreas afectadas. “La reconstrucción tomará tiempo, pero estamos comprometidos a ayudar a nuestras comunidades a levantarse nuevamente”, afirmó el primer ministro de Nepal.
Este desastre natural resalta la vulnerabilidad de Nepal ante fenómenos climáticos extremos, un problema que se ha intensificado en los últimos años debido al cambio climático. Las autoridades han sido criticadas por su falta de preparación y respuesta ante desastres, lo que ha llevado a un llamado a mejorar la infraestructura y los sistemas de alerta temprana en el país. La tragedia de la riada del Bhote Koshi es un recordatorio doloroso de la necesidad de una planificación adecuada y de la importancia de la cooperación internacional en tiempos de crisis.