El director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Milton Morrison, reveló que rechazó un intento de soborno que ascendía a hasta un millón de dólares. Esta declaración se produjo durante la rendición de cuentas de su gestión, llevada a cabo el 5 de agosto de 2026, donde destacó la importancia de mantener la integridad en su cargo.

Morrison aseguró que el ofrecimiento tenía como objetivo influir en decisiones clave dentro de la institución. “Agradezco la confianza que depositaron en mí, pero no puedo comprometer mis principios por dinero”, expresó el funcionario, enfatizando su compromiso con la transparencia y la ética en la administración pública.

La revelación de Morrison se produce en un contexto donde la corrupción ha sido un tema recurrente en la política dominicana. La denuncia de un intento de soborno de tal magnitud resalta la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y supervisión dentro de las instituciones gubernamentales. Este tipo de situaciones pone en evidencia los riesgos que enfrentan los funcionarios al tomar decisiones que pueden afectar a la ciudadanía.

Compromiso con la transparencia

Durante su exposición, el director del Intrant también abordó los logros alcanzados en su gestión, destacando iniciativas que buscan mejorar la movilidad y seguridad vial en el país. Morrison subrayó que su enfoque ha sido siempre priorizar el bienestar de los ciudadanos por encima de intereses particulares.

La declaración de Morrison ha sido recibida con escepticismo por algunos sectores, que cuestionan la veracidad de su afirmación. Sin embargo, el funcionario se mantiene firme en su postura, asegurando que su decisión de rechazar el soborno es un reflejo de su compromiso con una administración pública honesta y responsable.

La situación también invita a la reflexión sobre la cultura de la corrupción en la República Dominicana. A pesar de los esfuerzos por erradicar este fenómeno, casos como el mencionado por Morrison evidencian que aún persisten prácticas que socavan la confianza en las instituciones. La postura del director del Intrant podría ser un punto de inflexión para fomentar un cambio en la percepción pública sobre la ética en el servicio público.

En conclusión, la declaración de Milton Morrison sobre el intento de soborno es un recordatorio de los desafíos que enfrentan los funcionarios en su labor diaria. Su decisión de rechazar el dinero sucio podría inspirar a otros a seguir su ejemplo y contribuir a la construcción de un sistema más transparente y justo en la República Dominicana.

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