El reciente informe del Latinobarómetro 2026, publicado el 2 de octubre, revela que la República Dominicana ha alcanzado una calificación de 5.0 sobre 10 en cuanto a la eficiencia del Estado. A pesar de esta nota considerada mediocre, el país se posiciona en el tercer lugar entre los países de América Latina, lo que sugiere un avance en la percepción ciudadana respecto a la gestión pública.
El estudio indica que el 40% de los encuestados cree que el Estado ha hecho «mucho o algo» por ellos y sus familias en los últimos tres años. Esta cifra representa un notable aumento en comparación con el 24% que reportaba esta percepción en 2011. Este cambio en la opinión pública podría reflejar un esfuerzo por parte del gobierno en mejorar los servicios y la atención a las necesidades de la población.
Mejoras en la percepción pública
El informe también destaca que, a pesar de la calificación promedio, hay un reconocimiento creciente de los esfuerzos estatales en áreas como la educación y la salud. La percepción de que el gobierno está cumpliendo su función ha mejorado, lo cual es un indicador positivo para la administración actual. Sin embargo, aún persisten desafíos significativos que deben ser abordados para elevar la eficiencia del Estado y la satisfacción de los ciudadanos.
En el contexto regional, la República Dominicana se encuentra detrás de países como Uruguay y Chile, que lideran el ranking de eficiencia estatal. Esto sugiere que, aunque se han dado pasos hacia adelante, el país aún necesita implementar reformas más profundas para alcanzar estándares más altos en la gestión pública. La comparación con estos países también pone de manifiesto las diferencias en la inversión pública y la calidad de los servicios ofrecidos.
El Latinobarómetro, que se realiza anualmente en varios países de América Latina, es una herramienta fundamental para entender la percepción de los ciudadanos sobre sus gobiernos. Los resultados de este año podrían ser un llamado a la acción para que las autoridades dominicanas continúen trabajando en la mejora de la eficiencia estatal y en la satisfacción de las necesidades de la población.