Una auditoría realizada por la Contraloría General de la República (CGR) ha puesto al descubierto serias irregularidades contables, patrimoniales, administrativas y de control interno en la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA). Este informe abarca el periodo desde el 16 de agosto de 2020 hasta el 30 de junio de 2024, revelando una serie de deficiencias que podrían tener implicaciones significativas en la gestión de esta entidad pública.
Entre los hallazgos más destacados de la auditoría se encuentran anomalías en las nóminas y en la adjudicación de contratos. La CGR identificó que varios empleados no estaban debidamente registrados, lo que sugiere una posible manipulación de la nómina. Asimismo, se detectaron contratos otorgados sin la debida justificación y en algunos casos, sin cumplir con los procedimientos establecidos por la ley.
Detalles de las irregularidades encontradas
El informe señala que durante el periodo auditado, la OMSA no solo falló en mantener un control adecuado sobre sus recursos, sino que también se observó una falta de transparencia en la gestión de los fondos públicos. En total, se registraron más de 50 contratos que no cumplían con los requisitos legales, lo que pone en entredicho la integridad de los procesos de contratación.
Además, se encontraron inconsistencias en la documentación presentada, lo que podría indicar un intento de ocultar información relevante. «Es preocupante que una institución pública, encargada de ofrecer un servicio esencial como el transporte, presente estas irregularidades», afirmó un representante de la CGR. Este tipo de situaciones no solo afecta la confianza del público, sino que también puede tener repercusiones legales para los responsables.
La OMSA, que opera en un contexto donde la movilidad urbana es crucial, deberá tomar medidas inmediatas para corregir estas deficiencias. La auditoría resalta la necesidad de implementar un sistema de control interno más robusto y eficiente, que garantice la correcta administración de los recursos y la transparencia en sus operaciones.
Este escándalo se suma a una serie de cuestionamientos sobre la gestión de entidades públicas en el país, donde la corrupción y la falta de rendición de cuentas han sido temas recurrentes. La ciudadanía exige respuestas y acciones concretas por parte de las autoridades para asegurar que estos problemas no se repitan en el futuro.