El Gobierno adjudicó la construcción de la Autopista del Ámbar al Consorcio Autopista del Ámbar, S.R.L. por RD$ 28,800 millones, marcando el inicio de una obra de infraestructura considerada estratégica para el desarrollo de la región Norte. La decisión fue formalizada a través del Fideicomiso RD Vial mediante un procedimiento de Licitación Pública Nacional donde el consorcio adjudicatario obtuvo la mayor puntuación técnica y económica.
El proyecto contempla la construcción de una carretera de aproximadamente 35 kilómetros que conectará la Circunvalación Norte de Santiago con la vía Puerto Plata-Sosúa. Esta obra busca fortalecer la conectividad del Cibao con la Costa Atlántica y mejorar la movilidad en una región que representa un eje económico importante para el país, especialmente por su actividad turística y comercial.
Infraestructura clave para la integración regional
La Autopista del Ámbar representa un eslabón fundamental en la cadena de infraestructura vial dominicana. Su construcción permitirá optimizar los tiempos de desplazamiento entre Santiago —la segunda ciudad más importante del país— y las playas y destinos turísticos del norte, reduciendo congestionamiento y facilitando el flujo de mercancías. La inversión refleja el compromiso del Gobierno con mejorar la competitividad logística de la región.
El procedimiento de licitación evaluó tanto aspectos técnicos como económicos de las propuestas presentadas. El Consorcio Autopista del Ámbar, S.R.L. cumplió con los criterios establecidos y presentó una oferta que equilibró calidad técnica con viabilidad económica, elementos esenciales para garantizar que la obra sea ejecutada conforme a los estándares requeridos.
Esta adjudicación se enmarca en los esfuerzos del Gobierno por modernizar la infraestructura vial del país. El Fideicomiso RD Vial, como instrumento de gestión, ha sido central en la estructuración y ejecución de proyectos viales que requieren inversiones significativas. La Autopista del Ámbar se suma a otras iniciativas de conectividad que buscan reducir brechas de accesibilidad entre regiones y potenciar el desarrollo económico territorial.
El proyecto generará empleo durante su fase de construcción y operación, impactando positivamente en la economía local de Santiago, Puerto Plata y municipios adyacentes. Además, la mejora en la conectividad vial es un factor atractivo para inversión privada en turismo, comercio y manufactura en la zona, sectores que históricamente han tenido potencial de crecimiento en la región del Cibao.