La Cámara de Diputados de Paraguay aprobó por unanimidad el juicio político contra Santiago Peña, quien había renunciado a la Presidencia horas antes de la votación. Esta decisión se produce en medio de una crisis financiera desencadenada por la intervención del Banco Ueno, que dejó congelados los fondos del Estado y afectó a millones de clientes. Los 78 diputados presentes en la sesión argumentaron que Peña había incurrido en un “grave y sistemático mal desempeño de sus funciones” durante su mandato.
La crisis comenzó cuando el Banco Central de Paraguay ordenó la intervención de Ueno Bank tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50%, el mínimo requerido. Esta situación generó un descontento generalizado entre los usuarios, quienes reportaron dificultades para acceder a sus cuentas y realizar transacciones a través de cajeros automáticos y banca en línea. La intervención del banco se convirtió en un catalizador para la crisis política que se avecinaba.
Contexto de la crisis y sus repercusiones
La intervención de Ueno Bank no solo afectó a los clientes particulares, sino que también impactó a jubilados y a fondos del Estado, lo que provocó una reacción inmediata de los legisladores. La situación se tornó insostenible, y la presión sobre Peña aumentó, llevándolo a presentar su renuncia en un intento de evitar un juicio político que ya se vislumbraba inevitable. Sin embargo, la renuncia no detuvo el proceso, ya que los diputados decidieron continuar con la acusación.
La votación en la Cámara de Diputados fue unánime, lo que refleja un consenso en el rechazo hacia la gestión de Peña. “No podemos permitir que se sigan cometiendo errores que afectan a la ciudadanía”, declaró uno de los diputados tras la votación. Ahora, el juicio político debe ser aprobado por el Senado, que actuará como juez en este proceso, lo que añade una nueva capa de incertidumbre a la situación política del país.
La crisis financiera y política en Paraguay no es un fenómeno aislado. En los últimos años, el país ha enfrentado varias crisis que han puesto a prueba la estabilidad de su sistema financiero y político. La intervención de Ueno Bank es solo un capítulo más en una historia de desafíos económicos y de gobernabilidad que ha afectado la confianza de los ciudadanos en sus instituciones.