El defensor del Pueblo, Pablo Ulloa, ha enfatizado la necesidad de que la seguridad ciudadana comience desde las cárceles, al proponer que el control efectivo de estos centros penitenciarios se convierta en una prioridad dentro de la política de seguridad del país. Durante su participación en la Ruta por la Ciudadanía en Santiago de los Caballeros, Ulloa destacó que es fundamental prevenir que los internos puedan continuar cometiendo delitos desde su reclusión, lo que incluye la dirección de amenazas y la administración de redes de extorsión.
Ulloa subrayó que la situación actual en las cárceles del país permite que personas bajo custodia estatal mantengan el control sobre actividades delictivas, lo cual representa un grave riesgo para la seguridad pública. “No podemos permitir que las cárceles sean escuelas del crimen. La seguridad ciudadana debe ser integral y comenzar desde el mismo momento en que una persona es privada de libertad”, afirmó el defensor.
Retos en el sistema penitenciario
El sistema penitenciario dominicano enfrenta múltiples desafíos que complican la reinserción social de los reclusos y la seguridad en general. La sobrepoblación, la falta de recursos y la escasa capacitación del personal son factores que contribuyen a la ineficacia del control dentro de las cárceles. Ulloa propuso que se implementen políticas que fortalezcan la vigilancia y el monitoreo de los internos, así como programas de rehabilitación que realmente apunten a la reintegración de los reclusos a la sociedad.
Además, el defensor del Pueblo hizo un llamado a las autoridades para que se tomen medidas urgentes y efectivas que garanticen la seguridad no solo dentro de las cárceles, sino también en la comunidad. “La seguridad no es solo un tema de policía en las calles, sino que debe abarcar todos los aspectos de la vida social, incluyendo el manejo de las instituciones penitenciarias”, añadió.
Esta propuesta se enmarca dentro de un contexto más amplio de reforma del sistema de justicia y seguridad en el país, donde la percepción de inseguridad ha crecido en los últimos años. La necesidad de una respuesta coordinada entre diversas instituciones es crucial para abordar la raíz de los problemas de criminalidad y violencia.
La intervención del defensor del Pueblo resalta la importancia de un enfoque holístico en la seguridad ciudadana, que no solo contemple la represión del delito, sino también la prevención y la rehabilitación de los infractores. La transformación del sistema penitenciario es, por tanto, un paso vital hacia la construcción de una sociedad más segura y justa.