Las autoridades dominicanas cerraron temporalmente los mercados binacionales de Tiroli y El Corozo, en el municipio de Restauración, tras presuntas amenazas atribuidas a ciudadanos haitianos contra militares destacados en la zona fronteriza. La decisión se ejecutó como medida preventiva luego de un altercado en el puente binacional entre Dajabón y Juana Méndez, donde un ciudadano haitiano protagonizó un incidente con agentes de la Dirección General de Migración.
Según versiones de comerciantes locales, el conflicto escaló después del enfrentamiento inicial, generando preocupación sobre la integridad física de los residentes y trabajadores de esa zona fronteriza. Las autoridades decidieron suspender las operaciones en ambos mercados como protección inmediata mientras investigan la magnitud de las amenazas reportadas y verifican su procedencia.
El cierre afecta directamente a cientos de comerciantes que dependen del flujo binacional diario. Los mercados de Tiroli y El Corozo son espacios de intercambio económico tradicionales donde se concentran vendedores dominicanos y haitianos, generando movimiento comercial significativo en ambos lados de la frontera.
Tensión en la zona de libre comercio
La frontera entre Dajabón y Haití ha registrado episodios de tensión recurrentes en los últimos años, particularmente en espacios de confluencia comercial. El altercado del puente binacional refleja las fricciones que ocasionalmente emergen en estos puntos de contacto, donde convergen miles de personas diariamente en contextos de alto flujo migratorio y comercial.
Las presuntas amenazas contra militares dominicanos, aunque no han sido públicamente detalladas en sus términos específicos, fueron suficientes para que las autoridades activaran protocolos de seguridad preventiva. Esta respuesta indica una evaluación de riesgo que justificó cerrar el acceso a mercados que funcionan bajo regulación binacional desde hace décadas.
Comerciantes consultados expresaron preocupación por la duración de la clausura temporal y sus implicaciones económicas inmediatas. El cierre impide que cientos de pequeños empresarios ejerzan su actividad mientras persista la incertidumbre sobre cuándo se restablecerá la normalidad operativa.
Las autoridades dominicanas mantienen activos protocolos de investigación para esclarecer quiénes originaron las amenazas y si existe coordinación para nuevos incidentes. Hasta el momento, no se ha comunicado una fecha específica para la reapertura de estos espacios de comercio binacional.