Santiago Matías (Alofoke), empresario digital e influencer dominicano, aseguró que el presidente Luis Abinader y un grupo de creadores de contenido consensuaron modificaciones al nuevo Código Penal que afectarían 16 artículos de la legislación. Según Matías, estas enmiendas fueron presentadas al Congreso Nacional tras tres semanas de trabajo colaborativo entre influencers y funcionarios ejecutivos. El anuncio evidencia un nuevo modelo de incidencia política donde figuras digitales participan directamente en procesos legislativos.

Alofoke detalló que la iniciativa fue resultado de un trabajo coordinado con una comisión específica que incluyó a creadores de contenido, quienes presentaron propuestas de reforma al texto penal. El empresario enfatizó que este consenso entre el Ejecutivo e influencers representa un «triunfo» en términos de participación ciudadana digital en asuntos legislativos. Sin embargo, no especificó cuáles son los 16 artículos objeto de modificación ni el contenido exacto de las propuestas presentadas al Congreso.

Influencers como actores en decisiones legislativas

El involucramiento de figuras digitales de relevancia en procesos legislativos constituye una tendencia creciente en la política dominicana. La participación de Alofoke y otros influencers en negociaciones sobre el Código Penal refleja cómo las redes sociales y el alcance digital han transformado los espacios de incidencia política tradicionales. Estos actores acumulan millones de seguidores y poseen capacidad de movilización que gobiernos y congresistas no pueden ignorar.

El Código Penal dominicano ha sido objeto de intenso debate público en los últimos años. Modificaciones anteriores han abordado temas como delitos digitales, pornografía infantil y otros crímenes que afectan particularmente a comunidades online. La participación de influencers en estas discusiones sugiere que las enmiendas actuales podrían vincularse a regulaciones sobre contenido digital, ciberdelitos o protección de datos personales.

Aunque Alofoke confirmó la presentación de las propuestas al Congreso Nacional, el proceso legislativo requiere que diputados y senadores analicen, debatan y voten cada artículo modificado. La existencia de consenso previo con el Ejecutivo no garantiza aprobación automática, especialmente considerando la composición política heterogénea del legislativo dominicano y potenciales objeciones de sectores que no participaron en las negociaciones iniciales.

El caso refleja cómo la política moderna incorpora nuevos intermediarios. Las redes sociales han permitido que figuras como Alofoke consoliden audiencias significativas y, consecuentemente, influencia política. Esta dinámica plantea interrogantes sobre transparencia, representatividad y qué segmentos de la población quedan fuera de estos espacios de negociación entre el poder ejecutivo y creadores de contenido.

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