El director del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), Wellington Arnaud, anunció que el Gobierno dominicano está comprometido en buscar un consenso para modernizar la ley de Agua, una normativa que data de 1962. Este proceso, según Arnaud, es complejo debido a la diversidad de sectores e intereses que deben ser considerados en la discusión.

La ley actual, identificada como 58-22, ha sido objeto de debate en varias ocasiones dentro del Congreso Nacional, pero hasta la fecha no se ha logrado un acuerdo que permita su modificación. Arnaud subrayó la necesidad de actualizar la legislación para responder a las demandas actuales y mejorar la gestión del recurso hídrico en el país.

Desafíos en la modernización de la ley

La modernización de la ley de agua es vital no solo para garantizar el acceso al agua potable, sino también para abordar problemas de contaminación y gestión sostenible del agua. Arnaud enfatizó que el Gobierno está abierto al diálogo con todos los actores involucrados, incluidos sectores públicos y privados, así como organizaciones comunitarias.

El director de Inapa también destacó que el agua es un recurso esencial para el desarrollo social y económico del país, por lo que es imperativo contar con un marco legal que regule su uso y protección de manera efectiva. La falta de una legislación actualizada ha llevado a situaciones críticas en varias comunidades, donde el acceso al agua potable es limitado.

En este contexto, el Gobierno ha convocado a una serie de reuniones con diferentes actores involucrados en la gestión del agua, con el objetivo de construir un consenso que permita avanzar en la modernización de la ley. Arnaud declaró que “es fundamental que todos los sectores se sientan parte del proceso y contribuyan con sus perspectivas y necesidades”.

La situación actual del agua en la República Dominicana es un reflejo de la necesidad urgente de cambios legislativos. La ley vigente no solo es obsoleta, sino que también ha demostrado ser ineficaz para enfrentar los desafíos contemporáneos relacionados con el agua, como el cambio climático y el crecimiento poblacional.

La modernización de la ley de agua no solo es un reto legislativo, sino también un compromiso con el desarrollo sostenible del país. La participación activa de la ciudadanía y de los sectores involucrados será crucial para lograr un marco legal que garantice el acceso equitativo y la protección de los recursos hídricos en la República Dominicana.

Compartir: