Reynaldo Pérez Sánchez, presidente de la Unión Nacional de Empresas del Transporte (UNET), anunció este lunes que las empresas afiliadas mantendrán congelados los precios del pasaje a pesar del incremento en los costos operativos y la volatilidad del petróleo en los mercados internacionales. El compromiso se formalizó durante una rueda de prensa en las instalaciones del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT).
La declaración llega en un contexto de presiones inflacionarias que afectan directamente a los operadores de transporte público. El combustible, los repuestos, los salarios y los seguros representan los principales gastos operacionales de las empresas, y todos han experimentado aumentos significativos en los últimos meses. Sin embargo, UNET sostiene que absorberá estas presiones sin trasladarlas al usuario final.
Esta postura de UNET refleja un equilibrio delicado entre dos realidades: la necesidad de mantener la viabilidad económica de las empresas transportistas y la presión política y social de evitar aumentos en el costo de vida de los dominicanos. Pérez Sánchez expresó su respaldo a las medidas gubernamentales existentes, sugiriendo que espera apoyo del Estado para sostener esta decisión a largo plazo.
El dilema de los costos sin aumentos de tarifa
La garantía de UNET plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo. El transporte público dominicano opera con márgenes operativos ajustados, donde cada centavo cuenta en el presupuesto mensual de las empresas. La fluctuación de los precios del crudo en los mercados internacionales introduce un factor de incertidumbre que las empresas no pueden controlar completamente.
Durante los últimos años, el sector ha enfrentado ciclos alternados de presión por aumentos tarifarios seguidos de congelaciones impuestas o negociadas. Esta dinámica ha generado un deterioro gradual de la infraestructura de transporte en algunas rutas, particularmente en provincias donde la rentabilidad es menor. UNET ahora apuesta por mantener la estabilidad tarifaria como estrategia de retención de usuarios y legitimidad institucional.
El sector depende también de los subsidios gubernamentales y de políticas de combustible que amortigüen los impactos de la volatilidad petrolera. Sin estos mecanismos de contención, el congelamiento de tarifas podría comprometer la calidad del servicio, la renovación de flota o incluso la viabilidad de operadores pequeños y medianos.
La posición de UNET será evaluada en los próximos trimestres. Si los precios del petróleo continúan presionando al alza, la organización transportista podría solicitar intervención estatal o renegociar su compromiso. Mientras tanto, el usuario dominicano se beneficia temporalmente de la estabilidad tarifaria, aunque la ecuación económica subyacente seguirá siendo materia de tensión en el sector.