MEX7344. CIUDAD DE MÉXICO (MÉXICO), 07/07/2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, habla en una rueda de prensa este martes en el Palacio Nacional de Ciudad de México /México). Sheinbaum cuestionó la versión de Estados Unidos sobre la captura del narcotraficante Ismael 'El Mayo' Zambada y preguntó "¿quién mintió?", luego de que un reportaje reavivara las dudas sobre la participación del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en el operativo. EFE/Sáshenka Gutiérrez

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, exigió este martes que el FBI explique su participación en el traslado de Ismael «El Mayo» Zambada a territorio estadounidense, tras la admisión de culpabilidad del histórico capo del Cártel de Sinaloa en una corte de Nueva York. La solicitud marca un giro en la postura oficial mexicana respecto a uno de los casos de extradición más relevantes de la última década en la región.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum anunció que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) dirigirá formalmente la petición tanto al FBI como a la Fiscalía General de la República mexicana. La mandataria cuestionó las circunstancias del despliegue operativo que permitió que Zambada, fugitivo durante décadas, cruzara la frontera y fuera presentado ante la justicia estadounidense. «Queremos saber cómo fue que llegó a Estados Unidos», expresó la presidenta con énfasis en el acto protocolario.

El traslado de Zambada ocurrió en circunstancias que aún permanecen en la penumbra. El legendario narcotraficante, considerado uno de los criminales más buscados del mundo, fue extraditado sin que las autoridades mexicanas reportaran su captura previo a su presentación en Nueva York. Esta discrepancia en los registros oficiales ha alimentado especulaciones sobre posibles acuerdos de cooperación bilateral no anunciados públicamente.

La confesión en Nueva York y sus implicaciones

La declaración de culpabilidad de Zambada en las cortes federales de Nueva York cierra un capítulo de la persecución internacional contra el narcotraficante, quien durante 60 años operó desde las sombras del cártel sinaloense. Su admisión de responsabilidad implica cargos relacionados con tráfico de cocaína, heroína y metanfetamina hacia territorio estadounidense, así como operaciones de lavado de dinero de magnitud continental.

La posición de Sheinbaum refleja la tensión permanente entre gobiernos latinoamericanos y agencias estadounidenses respecto a operativos conjuntos que frecuentemente ocurren sin coordinación transparente. México ha reclamado históricamente que decisiones unilaterales de Washington sobre seguridad vulneran su soberanía. Esta exigencia de explicaciones al FBI se alinea con ese reclamo más amplio de respeto a los protocolos internacionales.

El caso también expone las complejidades de la Guerra contra el Narcotráfico, iniciada hace dos décadas con financiamiento estadounidense pero resultados limitados. Zambada representaba la vieja guardia del crimen organizado mexicano, cuya captura genera debate sobre si representa éxito operativo real o simplemente un reajuste en las estructuras del tráfico de drogas.

La SRE busca aclaraciones sobre si existió coordinación previa entre agencias mexicanas y norteamericanas, o si el FBI actuó de manera independiente. Esta solicitud formal establece un precedente que obligaría a futuras operaciones a justificarse públicamente, aunque analistas en política exterior advierten que la presión diplomática mexicana tiene capacidad limitada para obtener respuestas vinculantes de Washington.

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