La defensa legal de la familia de Darlin Enmanuel Mercado Reyes, joven de 19 años muerto en manos de un policía, presentó este lunes una solicitud formal para crear un departamento de salud mental dentro de la Policía Nacional. La petición, dirigida al Ministerio de Interior y Policía y al presidente Luis Abinader, busca implementar mecanismos de evaluación y monitoreo psicológico de los agentes de seguridad como medida preventiva ante futuros incidentes.
El abogado de la familia argumentó que el fortalecimiento de los controles sobre el personal policial es fundamental para evitar hechos de violencia similares. La propuesta surge en el contexto de un caso que ha generado cuestionamientos públicos sobre la capacitación y el estado psicológico de los miembros de la institución que ejercen autoridad sobre la ciudadanía.
La iniciativa representa un cambio de enfoque en la discusión sobre seguridad en el país. Mientras que históricamente el debate se ha centrado en equipamiento, estrategia operativa y persecución de crímenes, esta solicitud coloca el bienestar mental de los propios policías como elemento crítico de una reforma institucional más profunda.
Salud mental policial: un vacío institucional pendiente
República Dominicana, como muchas naciones de la región, no cuenta con un departamento especializado dedicado exclusivamente a la evaluación psicológica continuada de agentes en servicio activo. Aunque existen protocolos de evaluación inicial para aspirantes, el seguimiento psicológico durante la carrera policial es limitado o inexistente en la mayoría de los casos. La propuesta de la defensa de Mercado busca cerrar este vacío mediante una estructura institucional permanente.
Un departamento de salud mental dentro de la Policía Nacional tendría múltiples funciones: evaluaciones periódicas del estado emocional de los agentes, identificación temprana de trastornos de estrés postraumático, depresión o problemas de manejo de la ira, capacitación en inteligencia emocional y protocolos de intervención rápida cuando se detecten alertas. Estas medidas son estándares en fuerzas de seguridad desarrolladas y reconocidas internacionalmente como efectivas para reducir abusos.
La solicitud legal también implica una crítica implícita a la estructura actual de selección y supervisión policial. Sin un monitoreo psicológico sistemático, argumentan, la institución no puede garantizar que sus miembros estén en condiciones emocionales adecuadas para ejercer funciones que implican poder coercitivo sobre la población.
El caso de Darlin Mercado ha trascendido como símbolo de una problemática más amplia: la necesidad de transformaciones profundas en cómo el Estado forma, evalúa y supervisa a quienes portan armas y autoridad. La propuesta de un departamento de salud mental no es meramente reactiva; representa una apuesta por convertir la prevención en política institucional.
La respuesta del Ministerio de Interior y Policía y la Presidencia a esta solicitud será indicativa de si existe voluntad real de reforma estructural en la Policía Nacional o si las respuestas continuarán siendo superficiales y comunicacionales.