La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) activó este jueves el segundo cuadrante del Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Las Parras mediante el traslado de 400 reclusos adicionales desde la Penitenciaría Nacional de La Victoria. Con esta operación, la cifra de internos reubicados en el complejo penitenciario de San Antonio de Guerra alcanza los 1,400 privados de libertad en poco más de un mes.
El nuevo cuadrante, entregado previamente por el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVED), cuenta con capacidad para 2,400 internos y representa un paso significativo en la estrategia de descongestionamiento de La Victoria, la cárcel más antigua del país y con historial de hacinamiento crónico. La operación forma parte de un plan institucional para distribuir la población carcelaria en infraestructuras nuevas o rehabilitadas.
Las Parras, ubicada en la provincia de Santo Domingo, se perfila como uno de los proyectos penitenciarios más ambiciosos de los últimos años. El Centro de Corrección y Rehabilitación funciona en cuadrantes independientes que operan con autonomía relativa en seguridad, servicios y control de internos. Esta modularidad permite una gestión más eficiente y reduce los riesgos de motines masivos que históricamente han caracterizado a las penitenciarías dominicanas.
Descongestionamiento gradual de La Victoria
La Penitenciaría Nacional de La Victoria ha sido durante décadas un foco de tensión carcelaria. Sus instalaciones, diseñadas para una población menor, albergaron en momentos críticos más del doble de su capacidad, generando condiciones de violencia, motines y deficiencias en servicios básicos. La reubicación de 1,400 reclusos en Las Parras es un alivio palpable, aunque el complejo histórico aún mantiene una población significativa.
El traslado se ejecutó sin reportarse incidentes graves, según lo comunicado por la DGSPC. Esta fluidez operativa contrasta con trasladios anteriores que generaron tensiones en ambos complejos. La institución penitenciaria ha implementado protocolos de seguridad reforzados durante el transporte de internos entre recintos, incluyendo escolta de fuerzas de seguridad y revisiones exhaustivas en Las Parras antes de la integración de nuevos grupos.
El funcionamiento del segundo cuadrante de Las Parras también representa una inversión en infraestructura que estaba pendiente. El Ministerio de Vivienda completó la construcción y entrega de instalaciones que incluyen celdas, áreas de servicios, comedores y espacios para actividades educativas y ocupacionales. Esta estrategia de activación por etapas permite que la DGSPC evalúe la operatividad antes de habilitar cuadrantes adicionales planeados.
Las autoridades penitenciarias han enfatizado que Las Parras cumple con estándares de modernidad en diseño carcelario, incluyendo sistemas de vigilancia avanzados y protocolos de clasificación de internos para evitar la coexistencia de poblaciones de riesgo. Sin embargo, los desafíos de hacinamiento, sobrepoblación y recursos limitados permanecen como variables críticas en el sistema carcelario dominicano, independientemente de las nuevas infraestructuras habilitadas.