La Dirección de Desarrollo Social de Supérate anunció la expansión de sus servicios de cuidados hacia San Cristóbal, como parte de la implementación de la Política Nacional de Cuidados. Este esfuerzo busca atender a una población vulnerable, en especial a las personas adultas mayores, y se enmarca dentro de un acto de graduación que benefició a más de 200 cuidadores en el Gran Santo Domingo.

La iniciativa, que se extiende a otras provincias como San Pedro de Macorís, La Altagracia, Monseñor Nouel, Pedernales, Dajabón y Santo Domingo Norte, responde a la necesidad de mejorar la calidad de vida de los ancianos en el país. Según datos de Supérate, en estos territorios hay aproximadamente 4.9 millones de personas que podrían beneficiarse de estos servicios.

Compromiso con el bienestar de los mayores

El acto de graduación celebrado recientemente destacó la importancia de la formación de cuidadores, quienes desempeñan un papel crucial en el bienestar de los adultos mayores. Durante la ceremonia, se enfatizó que estos profesionales no solo reciben capacitación técnica, sino que también son formados en aspectos emocionales y sociales que impactan directamente en la atención a los ancianos.

“La política de cuidados es un compromiso del gobierno para garantizar que nuestros adultos mayores reciban la atención que merecen”, expresó un representante de Supérate durante el evento. Esta declaración subraya la intención de la institución de no solo ofrecer servicios básicos, sino de crear un entorno que promueva la dignidad y el respeto hacia los ancianos.

Además, la expansión de estos servicios se alinea con las metas del gobierno dominicano de fortalecer el sistema de protección social. La estrategia busca integrar a los cuidadores en un sistema formal que les brinde apoyo y reconocimiento por su labor, lo cual es fundamental para mejorar la atención a los adultos mayores en el país.

La implementación de la Política Nacional de Cuidados representa un avance significativo en la atención a la población envejecida, que ha sido históricamente desatendida. Con la graduación de estos cuidadores, se espera que se inicie una nueva etapa en la atención a los ancianos, donde la calidad y el respeto sean pilares fundamentales.

El impacto de esta iniciativa no solo se limitará a San Cristóbal, sino que se espera que sirva como modelo para otras provincias del país. Con la capacitación adecuada y el apoyo necesario, los cuidadores podrán transformar la vida de muchas personas mayores, asegurando que reciban el cuidado y la atención que requieren en sus últimos años.

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