El Senado de la República aprobó este viernes en segunda lectura la reforma a la Ley Orgánica de la Policía Nacional con 29 votos a favor, avanzando hacia su conversión en ley antes del cierre de la legislatura el próximo 26 de julio. La iniciativa incluye sanciones económicas contra agentes que cometan abusos, marcando un giro significativo en el sistema disciplinario policial dominicano.
La aprobación ocurrió pese a las advertencias de varios legisladores que solicitaron evitar la aprobación acelerada del proyecto. El Senado incorporó modificaciones al texto original durante el debate de segunda lectura, ajustando disposiciones clave que regulan el comportamiento de los uniformados y establecen mecanismos de castigo más severos que los contemplados en normativas anteriores.
El proyecto busca modernizar el marco disciplinario policial mediante la inclusión de rebajas salariales como herramienta punitiva contra miembros de la institución que incurran en conductas indebidas. Esta medida representa un cambio en la estrategia tradicional de suspensiones y despidos, permitiendo mantener a los agentes en funciones mientras se reduce su compensación económica como castigo proporcional a la falta cometida.
Calendarios acelerados y presión legislativa
La celeridad con que avanza la reforma en el Senado responde a la proximidad del vencimiento de la actual legislatura. Los 29 votos a favor reflejan cierto consenso entre las bancadas, aunque la velocidad del proceso generó inquietud entre diputados que plantearon la necesidad de mayor análisis y consulta con sectores involucrados, incluyendo sindicatos policiales y organizaciones de derechos humanos.
La reforma integral de la Policía Nacional ha sido una prioridad legislativa vinculada a los compromisos de seguridad ciudadana del gobierno actual. Los abusos policiales documentados en los últimos años alimentaron el debate sobre la necesidad de actualizar los mecanismos disciplinarios, que muchos consideraban insuficientes para disuadir conductas violentas o corruptas dentro de la institución.
Además de las sanciones salariales, la reforma moderniza otros aspectos del código disciplinario policial, aunque los detalles específicos de cada disposición fueron objeto de enmiendas durante el debate legislativo. El proyecto ahora avanza hacia tercera lectura, donde recibirá la votación final antes de su remisión al ejecutivo para promulgación.
La iniciativa se inscribe en un contexto de presión pública por mejorar la calidad de los servicios de seguridad y reducir los índices de violencia asociados a la actuación de agentes. Organizaciones defensoras de derechos humanos han documentado casos de uso excesivo de fuerza, extorsión y corrupción dentro de la Policía Nacional, situaciones que justificaron legislativamente la necesidad de fortalecer mecanismos de supervisión y castigo interno.
El Senado espera que la tercera lectura ocurra dentro de las próximas semanas, permitiendo que la ley esté vigente antes del cambio legislativo programado. Este cronograma comprimido refleja la intención del Congreso Nacional de resolver rápidamente una reforma que ha permanecido en debate durante meses en comisiones especializadas.