Un devastador incendio consumió un edificio frente a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en la madrugada de este viernes, dejando a decenas de familias sin hogar. El siniestro ocurrió en la intersección de las avenidas Correa y Cidrón, esquina Amín Abel Hasbún, y se propagó rápidamente, sorprendiendo a los residentes mientras dormían.
El edificio, que albergaba aproximadamente 30 apartamentos y alrededor de 100 personas, quedó en ruinas tras el incendio. Muchos de los afectados se encontraron en medio de escombros y humo al amanecer, sin saber qué pertenencias habían logrado salvar. «No sabemos qué hacer, perdimos todo», expresó uno de los inquilinos que se encontraba entre los escombros.
Las autoridades locales se presentaron en el lugar para evaluar la situación y brindar asistencia a los afectados. Hasta el momento, no se han reportado víctimas fatales, pero el impacto emocional y material es significativo. “La comunidad está devastada, muchos de nosotros hemos vivido aquí por años”, comentó otro residente que observaba la escena con tristeza.
Reacciones de la comunidad y autoridades
La rápida respuesta de los cuerpos de bomberos fue crucial para controlar el fuego, aunque no fue suficiente para salvar la estructura del edificio. Los vecinos, alarmados por el humo y las llamas, se unieron para ayudar a los afectados, ofreciendo refugio temporal y apoyo emocional. “Es un momento difícil para todos, pero juntos saldremos adelante”, afirmó un líder comunitario presente en el lugar.
Este incidente resalta la vulnerabilidad de muchas familias en la capital dominicana, donde la escasez de viviendas adecuadas y los riesgos de incendios son preocupaciones constantes. La UASD, como institución educativa emblemática, también se ha visto afectada por la tragedia, ya que muchos de los estudiantes que residían en el edificio eran parte de su comunidad académica.
Las autoridades han iniciado una investigación para determinar las causas del incendio y evaluar las medidas de seguridad en edificios residenciales cercanos. Mientras tanto, se espera que se implementen estrategias de apoyo a las familias afectadas, quienes enfrentan la dura realidad de reconstruir sus vidas tras esta tragedia.