La ciudad de Santiago se ha convertido en el epicentro de la actividad política del Partido Revolucionario Moderno (PRM), donde los aspirantes presidenciales Carolina Mejía, Raquel Peña y David Collado han comenzado a movilizar sus equipos. Estos encuentros tienen como objetivo fortalecer sus estructuras territoriales de cara a la convención interna de 2027 y las elecciones generales de 2028. La participación activa de estos líderes en la región refleja la importancia estratégica de Santiago en el contexto electoral dominicano.
El expresidente Hipólito Mejía ha sido un ferviente defensor de la candidatura de su hija, Carolina Mejía, instando a la militancia del PRM a brindar su apoyo. Durante un evento reciente, Mejía enfatizó la necesidad de unidad dentro del partido y la importancia de trabajar en conjunto para alcanzar sus objetivos políticos. “La familia es fundamental en la política, y Carolina tiene el compromiso y la capacidad para liderar”, afirmó el exmandatario.
La activación de estos equipos políticos en Santiago no es casualidad. La ciudad, considerada uno de los bastiones del PRM, ha sido clave en las victorias electorales del partido en el pasado. La estrategia de los aspirantes se centra en consolidar el respaldo popular y fortalecer la presencia del PRM en la región, donde la competencia interna podría ser intensa. Raquel Peña, actual vicepresidenta de la República, ha manifestado su intención de acercarse a las bases, asegurando que “la voz del pueblo debe ser escuchada y atendida”.
Movimientos estratégicos en un contexto electoral
El panorama político se complica a medida que se acercan las elecciones, y los aspirantes del PRM buscan posicionarse como los candidatos más viables. David Collado, alcalde de la capital, ha comenzado a establecer alianzas estratégicas y a realizar visitas a comunidades para presentar su propuesta. “La cercanía con la gente es lo que nos permitirá ganar su confianza”, expresó Collado en uno de sus encuentros.
Este movimiento de activación de candidatos no solo refleja la ambición individual de cada aspirante, sino también una respuesta a la necesidad de mantener la cohesión dentro del partido. La competencia entre Mejía, Peña y Collado podría llevar a una serie de alianzas o divisiones que impacten la fortaleza del PRM en las próximas elecciones. La militancia se encuentra expectante ante este panorama, donde las decisiones que se tomen en los próximos meses serán cruciales para el futuro del partido.
En este contexto, el PRM deberá demostrar su capacidad de adaptarse a las demandas de la población y a los desafíos que presenta la oposición. La activación de los aspirantes en Santiago es solo el inicio de un proceso que promete intensificarse a medida que se acerquen las elecciones. La dinámica interna del partido y la respuesta de los votantes serán determinantes para el éxito de sus candidaturas en el 2028.