El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) formalizó este martes la conformación de las comisiones territoriales encargadas de ejecutar su consulta interna presidencial, proceso programado para el 18 de octubre de 2026. La decisión fue ratificada mediante una circular firmada por Cristina Lizardo, coordinadora de la CONAP-2026, la estructura administrativa del partido para esta contienda.
La medida cierra una etapa de especulación sobre los detalles operativos de la consulta. El Comité Central peledeísta había aprobado previamente la fecha y ahora, con la confirmación de las comisiones, el partido entra en fase de ejecución concreta. Estas comisiones actuarán en los distintos territorios del país y serán responsables de garantizar que el proceso se desarrolle conforme a los estatutos internos de la organización.
La consulta presidencial representa un mecanismo clave para el PLD, que históricamente ha utilizado este formato para seleccionar sus candidatos a través de la participación de sus afiliados. En esta ocasión, el proceso busca definir el aspirante presidencial del partido para las elecciones de 2028, un momento crucial que refleja las disputas internas y las ambiciones de diversos sectores dentro de la legendaria organización.
Las comisiones como engranaje operativo del proceso
Las comisiones territoriales funcionarán como el engranaje operativo que permitirá ejecutar la consulta en cada demarcación geográfica. Su responsabilidad abarca desde la verificación del padrón de afiliados hasta la logística electoral, pasando por la seguridad y la transparencia del acto. La designación formal de estas estructuras señala que el partido está tomando medidas concretas para evitar improvisaciones en un proceso de alta sensibilidad política.
La CONAP-2026, sigla que identifica la comisión coordinadora de este ciclo electoral, funciona como órgano supervisor. Su rol es garantizar que todas las comisiones territoriales operen bajo los mismos criterios y cumplan con los protocolos establecidos por la dirección central del partido. Esta estructura jerárquica busca minimizar irregularidades y asegurar que el resultado final tenga legitimidad entre la militancia peledeísta.
El PLD enfrenta un escenario complejo para octubre de 2026. La organización ha experimentado fracturas internas en los últimos años, con sectores que cuestionar la conducción actual y otros que pretenden perpetuar el liderazgo existente. La consulta interna será un termómetro de poder dentro de la agrupación y, más allá, indicará qué nivel de cohesión tiene el partido de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
Con las comisiones ya confirmadas, la campaña interna peledeísta comenzará a tomar forma visible. Los aspirantes a la candidatura presidencial del partido tendrán ante sí un cronograma claro: poco menos de nueve meses para movilizar sus estructuras, expandir su base de apoyo y posicionarse dentro del padrón de afiliados. Para el 18 de octubre, la consulta revelará no solo quién será el candidato presidencial del PLD, sino también el balance de fuerzas que domina actualmente la organización.