La ONU ha instado a Haití a establecer un calendario electoral «realista» en medio de una creciente ola de violencia provocada por pandillas. Este llamado se produce tras la advertencia de que fijar nuevas fechas sin considerar la situación actual solo servirá para erosionar la confianza de la población y la credibilidad de las instituciones. En el país, la violencia ha desplazado a casi 1.5 millones de personas, lo que complica aún más el panorama político y social.

Durante una reciente conferencia de prensa, el portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, enfatizó que «las pandillas armadas siguen desafiando la autoridad del Estado», lo que representa un obstáculo significativo para la celebración de elecciones libres y justas. La situación se ha vuelto insostenible, y la comunidad internacional observa con preocupación el deterioro de las condiciones de seguridad en el país caribeño.

Contexto de la violencia en Haití

Haití ha enfrentado un aumento alarmante de la violencia de pandillas en los últimos años, exacerbada por la inestabilidad política y la falta de un gobierno efectivo. Desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021, el país ha estado sumido en un vacío de poder, lo que ha permitido que las pandillas se fortalezcan y expandan su control sobre diversas áreas. La situación ha llevado a un aumento en los enfrentamientos armados, secuestros y extorsiones, afectando gravemente a la población civil.

La ONU ha manifestado su preocupación por el impacto que esta violencia tiene en el proceso electoral. «Sin un entorno seguro, es difícil imaginar cómo se podrían llevar a cabo elecciones que sean vistas como legítimas», afirmó Dujarric. La comunidad internacional ha instado a las autoridades haitianas a implementar medidas de seguridad efectivas para garantizar la protección de los votantes y los candidatos.

Además, el organismo internacional ha subrayado la necesidad de un enfoque inclusivo que involucre a todos los sectores de la sociedad haitiana en la planificación del calendario electoral. «Es crucial que se tomen en cuenta las realidades sobre el terreno y se construya un consenso en torno a las fechas propuestas», añadió Dujarric. La falta de un diálogo efectivo entre las distintas fuerzas políticas y sociales ha sido un factor que ha contribuido a la crisis actual.

En este contexto, la ONU ha ofrecido su apoyo para facilitar el diálogo y la mediación entre las partes involucradas. Sin embargo, la efectividad de estas iniciativas dependerá de la voluntad de los actores políticos haitianos para trabajar juntos en la búsqueda de soluciones duraderas. La comunidad internacional observa con atención, esperando que se logren avances significativos en la restauración de la paz y la estabilidad en Haití.

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