En República Dominicana, la cantidad de jóvenes de entre 14 y 24 años que se encontraban en la condición de «nini», es decir, que ni estudiaban ni trabajaban, ha disminuido notablemente en los últimos cinco años. Según la más reciente Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo del Banco Central, este segmento poblacional ha pasado de un 28.3% en 2020 a un 16.59% en el primer trimestre de 2026, lo que equivale a la inclusión de más de 200 mil jóvenes en actividades educativas y laborales.
Este avance es considerado un logro significativo por parte del gobierno, que ha implementado diversos programas de formación y empleo dirigidos a esta población. La reducción en el porcentaje de jóvenes «ninis» refleja no solo un cambio en las estadísticas, sino también un impacto positivo en la vida de miles de dominicanos que ahora tienen acceso a oportunidades de desarrollo personal y profesional.
Impacto de los programas de formación
Las autoridades han señalado que la creación de programas de capacitación ha sido fundamental para lograr esta transformación. Estos programas están diseñados para ofrecer habilidades prácticas y conocimientos que permiten a los jóvenes integrarse al mercado laboral. «Estamos comprometidos con la educación y el empleo juvenil, y los resultados hablan por sí solos», afirmó un portavoz del gobierno.
Además, se ha enfatizado la importancia de la colaboración entre el sector público y privado para facilitar la inserción laboral de los jóvenes. Las empresas también han jugado un papel crucial al ofrecer pasantías y oportunidades de empleo a quienes han completado sus formaciones. Este enfoque ha permitido que muchos jóvenes no solo encuentren trabajo, sino que también se sientan valorados en el ámbito laboral.
El contexto de esta mejora es relevante, ya que la condición «nini» había sido un tema de preocupación en el país. En años anteriores, el alto porcentaje de jóvenes en esta situación generaba un impacto negativo en la economía y la sociedad, creando un ciclo de pobreza y exclusión. Con la reducción actual, se espera que la tendencia continúe y que más jóvenes puedan acceder a educación y empleo, contribuyendo así al desarrollo del país.
El camino hacia la erradicación de la condición «nini» en República Dominicana aún presenta desafíos, pero los avances logrados son un indicativo de que, con políticas adecuadas y el compromiso de todos los sectores, es posible generar cambios significativos en la vida de los jóvenes. La meta es clara: seguir trabajando para que cada vez más jóvenes encuentren su lugar en la sociedad, ya sea en las aulas o en el mundo laboral.