El expresidente de la República y líder de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, denunció el pasado domingo el «caos» que, según él, reina en el mercado binacional de Dajabón. Durante una reunión con productores de Santiago Rodríguez, Fernández expresó su preocupación por las condiciones actuales del mercado, que, a su juicio, no reflejan la imagen que el país debería proyectar.

Fernández describió el escenario en Dajabón como un «verdadero desorden», señalando que la situación no puede continuar así. «Esto es un caos total. La imagen que se presenta no es la que queremos para la República Dominicana», afirmó el líder político. Su declaración se produce en un contexto donde la economía y la seguridad en la frontera han sido temas recurrentes de debate en la agenda nacional.

Impacto en la economía local y la percepción internacional

El mercado de Dajabón es un punto neurálgico para el comercio binacional, donde se intercambian productos entre República Dominicana y Haití. La denuncia de Fernández resalta la necesidad de una gestión más efectiva que garantice no solo el orden, sino también la seguridad de los comerciantes y consumidores. La percepción de desorden puede afectar la confianza de los inversionistas y la imagen del país ante la comunidad internacional.

El expresidente también hizo un llamado a las autoridades para que tomen medidas inmediatas. «No podemos permitir que esta situación continúe. Es necesario implementar un plan de acción que regule el funcionamiento del mercado y garantice la seguridad de todos los que participan en él», añadió. Su intervención se suma a las voces que han pedido un enfoque más estructurado en la gestión de los mercados fronterizos.

El contexto histórico de la relación entre República Dominicana y Haití ha estado marcado por tensiones y desafíos económicos. En este sentido, el mercado de Dajabón no solo es un espacio comercial, sino también un reflejo de las dinámicas sociales y políticas que afectan a ambos países. La falta de orden y control en este mercado podría exacerbar problemas existentes, como el contrabando y la informalidad, que han sido temas críticos en la frontera.

La denuncia de Fernández ha generado reacciones diversas entre los sectores políticos y económicos. Algunos analistas consideran que su intervención podría ser un intento de posicionarse en la agenda pública, mientras que otros ven en sus palabras una oportunidad para iniciar un diálogo sobre la mejora de las condiciones en la frontera. La situación en Dajabón, por lo tanto, no solo es un asunto local, sino que también tiene implicaciones más amplias para la política y la economía del país.

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