La Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Santo Domingo Oeste dictó tres meses de prisión preventiva contra Glenny Telleria Alberto, una sargento mayor de la Policía Nacional, acusada de asesinar a su hija de 10 años. El trágico suceso ocurrió el pasado sábado en el sector Batey Bienvenido, en Manoguayabo, donde la imputada presuntamente utilizó una pulidora eléctrica de mano para causar la muerte de la menor.

La jueza Cecilia Toribio fue la encargada de imponer la medida de coerción, ordenando que Telleria cumpla su prisión en el pabellón psiquiátrico del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Mujeres. Esta decisión se tomó mientras el Ministerio Público continúa con las investigaciones del caso, que ha conmocionado a la comunidad y al país en general.

Detalles del caso y reacciones

Según informes preliminares, el incidente tuvo lugar en el hogar de la imputada, donde se produjo una discusión que culminó en el ataque. La menor sufrió una grave herida en el cuello, lo que llevó a su muerte. La situación ha generado un profundo impacto social, evidenciando la creciente preocupación por la violencia intrafamiliar y el bienestar de los menores en la República Dominicana.

La comunidad de Manoguayabo se encuentra consternada por el hecho. Muchos vecinos han expresado su incredulidad y tristeza ante la tragedia, destacando que la familia no había mostrado signos de problemas previos. “Es algo que no se puede entender, una madre no debería hacerle daño a su hija”, comentó un residente del sector.

Este caso resalta la necesidad urgente de abordar la salud mental y el apoyo a las familias en situaciones de crisis. La violencia familiar es un problema que afecta a muchas comunidades, y las autoridades deben implementar medidas efectivas para prevenir este tipo de tragedias. La sociedad dominicana enfrenta un reto significativo en la protección de los menores y la promoción de un entorno seguro para su desarrollo.

La prisión preventiva de Telleria es solo el primer paso en un proceso judicial que promete ser largo y complicado. El Ministerio Público tiene la responsabilidad de presentar pruebas contundentes para asegurar que se haga justicia en este caso que ha dejado una huella imborrable en la comunidad. La sociedad espera que las autoridades actúen con firmeza para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.

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