El Gobierno redujo esta semana los precios de combustibles de consumo masivo en un nuevo ajuste que beneficia principalmente a conductores y familias de ingresos bajos. El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) dispuso una rebaja de RD 3.00 por galón en gasolina regular y gasoil regular, además de RD 2.00 en Gas Licuado de Petróleo (GLP), medidas que regirán del 11 al 17 de julio de 2026.
Con esta segunda reducción consecutiva, la gasolina regular y el gasoil regular acumulan una baja de RD 8.00 por galón en apenas dos semanas. El ajuste mantiene sin variación los precios de gasolina premium, gasoil óptimo y gas natural, lo que refleja una estrategia selectiva del Ejecutivo enfocada en los combustibles que utiliza la población de menor poder adquisitivo.
El MICM justificó la medida como parte de una política orientada a «reducir la presión inflacionaria en el bolsillo de las clases sociales más vulnerables», considerando que los combustibles regulares son los más accesibles para el transporte público, taxis y vehículos particulares de uso cotidiano. Esta decisión llega en un momento en que los dominicanos continúan enfrentando presiones económicas significativas derivadas de años de inflación acumulada.
Estrategia diferenciada que privilegia el consumo popular
La política de precios del Gobierno mantiene una estructura de dos velocidades: mientras reduce combustibles básicos, congela los precios de los productos de mayor calidad. La gasolina premium, destinada a vehículos de lujo y usuarios de ingresos altos, permanece congelada en la estructura de precios. El mismo criterio aplica para el gasoil óptimo, utilizado principalmente en flotas modernas de empresas.
El GLP, crucial para millones de hogares dominicanos que dependen de este combustible para cocinar, también recibió alivio con la reducción de RD 2.00. Este producto es especialmente sensible políticamente porque afecta directamente el costo de vida familiar, particularmente en comunidades rurales y sectores urbanos populares donde el gas de cilindro sigue siendo la fuente primaria de energía para cocina.
Las decisiones sobre combustibles en República Dominicana han estado marcadas históricamente por tensiones entre las demandas de alivio social y las limitaciones presupuestarias del Estado. Aunque el Gobierno ha mantenido cierta flexibilidad en los ajustes semanales, las presiones internacionales sobre precios del petróleo y los costos de importación siguen siendo factores determinantes que condicionan el margen de maniobra de la política de precios doméstica.
Los cambios en combustibles impactan directamente en el transporte público, los fletes de mercancías y, por cascada, en los precios finales de bienes y servicios. Esta rebaja llega mientras el Gobierno intenta mantener el equilibrio entre la presión fiscal y las demandas populares por alivio económico en rubros esenciales.