Un fuerte temblor de magnitud 5.2 sacudió la tarde de este domingo a la República Dominicana, generando alarma entre la población. El sismo se registró a las 5:49 PM con epicentro en El Seibo, a una profundidad de 67.7 millas. Este evento sísmico es el segundo del día, ya que en la mañana se había reportado otro temblor de 4.3 en San Antonio de Guerra, provincia Santo Domingo.
Según el Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, el primer sismo ocurrió a las 6:07 AM, aunque no se reportaron daños ni personas afectadas en ese momento. Sin embargo, el temblor de la tarde causó que muchos residentes del Gran Santo Domingo salieran de sus hogares y se dirigieran a áreas abiertas como medida de precaución.
Reacciones y medidas de seguridad
Los habitantes de varios sectores de la capital experimentaron momentos de incertidumbre y miedo, lo que llevó a algunos a evacuar edificios y buscar refugio en espacios al aire libre. “Nunca había sentido algo así, fue muy fuerte”, comentó una residente de un apartamento en el centro de la ciudad. A pesar de la alarma, hasta el momento no se han reportado daños materiales significativos ni heridos, según las autoridades locales.
Las autoridades han instado a la población a mantener la calma y a estar atentos a cualquier información oficial. Se han activado protocolos de seguridad para evaluar la situación en las áreas más afectadas. “Estamos monitoreando la situación y trabajando para garantizar la seguridad de todos”, afirmó un portavoz del gobierno.
Este tipo de eventos no son inusuales en la región, que se encuentra en una zona sísmica activa. La República Dominicana ha experimentado varios temblores a lo largo de su historia, lo que ha llevado a la implementación de planes de emergencia y educación sobre cómo actuar durante un sismo. La población está siendo constantemente informada sobre la importancia de estar preparados ante posibles movimientos telúricos.
Las autoridades continuarán evaluando la situación y se espera que se realicen inspecciones en edificios y estructuras para asegurar que no haya daños ocultos. La comunidad científica también está analizando los datos del sismo para entender mejor su impacto y las posibles implicaciones para futuros eventos sísmicos en la región.