Dos exintegrantes de la Comisión para la Transformación y Profesionalización de la Policía Nacional cuestionaron la dirección que ha tomado la reforma policial bajo la supervisión directa del presidente Luis Abinader, argumentando que la mayoría de sus recomendaciones nunca fueron implementadas desde que entregaron el informe al mandatario.

Manuel María Mercedes y el reverendo Fidel Lorenzo Merán denunciaron públicamente que una de las principales sugerencias de la comisión era realizar una evaluación integral durante el primer año de ejecución del plan de transformación, medida que según ellos no se concretó conforme a lo establecido en el documento oficial.

Los excomisonados criticaron especialmente que Abinader haya asumido un rol de dirección personal en la reforma, en lugar de permitir que las instituciones técnicas especializadas conduzcan el proceso con autonomía y criterio profesional. Esta decisión, según sus argumentos, ha comprometido la independencia que debe caracterizar a cualquier transformación institucional de esta envergadura.

Las recomendaciones perdidas en el camino

El informe entregado por la comisión contenía un conjunto de recomendaciones estructuradas y respaldadas por el análisis de expertos en seguridad pública y gestión institucional. Sin embargo, los excomisionados señalaron que la implementación selectiva de estas sugerencias ha debilitado el impacto potencial de la reforma. Mercedes y Merán enfatizaron que no se trata de desacuerdos políticos, sino de incumplimientos técnicos que afectan la efectividad del proceso.

La evaluación integral propuesta era fundamental para identificar avances, detectar deficiencias y realizar ajustes sobre la marcha. Según los excomisonados, esta herramienta permitiría una reforma más robusta y basada en evidencia, no en decisiones coyunturales. La ausencia de este mecanismo de revisión ha dejado vacíos que comprometen la credibilidad del proceso ante la ciudadanía y dentro de la propia institución policial.

Este cuestionamiento llega en un contexto donde la seguridad pública sigue siendo una de las principales preocupaciones de los dominicanos. La reforma policial fue presentada como un eje central de la administración Abinader, con promesas de profesionalización, transparencia y reducción de la brutalidad institucional. Sin embargo, el testimonio de quienes fueron convocados como expertos para guiar el proceso sugiere que existe distancia entre las intenciones iniciales y la ejecución real.

Los cuestionamientos de Mercedes y Merán plantean interrogantes sobre la gobernanza de reformas complejas y la importancia de mantener separación entre la dirección política y las decisiones técnicas. Una reforma policial requiere estabilidad institucional, marcos claros de implementación y espacios de evaluación permanente que, según los excomisonados, no han existido bajo el modelo actual de supervisión presidencial directa.

NeuroDiario solicitó comentarios oficiales a la presidencia sobre estas críticas, pero al cierre de esta edición no se había recibido respuesta. La reforma policial continúa en ejecución, pero los señalamientos de exexpertos invitados por el propio gobierno abren un debate necesario sobre cómo se conducen transformaciones institucionales de largo plazo en República Dominicana.

Compartir: