La economía dominicana ha mostrado un crecimiento notable del 4.6% entre enero y septiembre de 2026, según el gobernador del Banco Central de la República Dominicana, Héctor Valdez Albizu. Este incremento ha sido impulsado principalmente por sectores como la construcción, los servicios financieros, el turismo y la manufactura, a pesar de las presiones inflacionarias y el complejo entorno internacional.
Durante un acto conmemorativo, Valdez Albizu destacó que la inversión interna ha sido un motor clave para el crecimiento, junto con la resiliencia del sector externo. Las proyecciones para el cierre del año 2026 apuntan a un crecimiento del 4.5% del producto interno bruto (PIB), posicionando a la República Dominicana entre los países con mejor desempeño económico en América Latina.
Factores que impulsan el crecimiento
El dinamismo en la inversión interna ha permitido que la economía dominicana se mantenga robusta, a pesar de los desafíos globales. Valdez Albizu mencionó que la construcción ha sido uno de los sectores más beneficiados, contribuyendo significativamente al empleo y al desarrollo de infraestructura. Por otro lado, el turismo, uno de los pilares de la economía local, continúa mostrando señales de recuperación tras los efectos de la pandemia.
El gobernador también hizo hincapié en la importancia de los servicios financieros y la manufactura, que han demostrado ser resilientes ante las fluctuaciones del mercado internacional. A pesar del encarecimiento de los precios, estos sectores han logrado adaptarse y seguir creciendo, lo que refleja una economía en constante evolución.
El contexto internacional también ha jugado un papel crucial en el crecimiento económico del país. Las tensiones geopolíticas y la inflación global han afectado a muchas naciones, pero la República Dominicana ha sabido navegar estos desafíos, manteniendo un crecimiento sostenido. Las políticas económicas implementadas por el gobierno han sido fundamentales para fomentar un ambiente favorable para la inversión y el desarrollo.
En resumen, el crecimiento del 4.6% hasta septiembre de 2026 es un reflejo de la fortaleza de la economía dominicana, impulsada por sectores clave y una gestión adecuada frente a los retos globales. Con proyecciones optimistas para el cierre del año, el país se posiciona como un ejemplo de resiliencia en la región, con un futuro prometedor en el horizonte.