El fallecimiento de Román Ramos Uría el 5 de agosto de 2026, ha dejado un vacío significativo en el ámbito empresarial dominicano. Como socio fundador y presidente emérito del Consejo de Directores de Grupo Ramos, su legado se extiende más allá de las fronteras de su empresa, marcando un hito en la historia económica del país. Su vida es un testimonio de esfuerzo, dedicación y un compromiso inquebrantable con la República Dominicana.
Originario de España, Ramos Uría llegó a Santo Domingo a los diecisiete años, enfrentando desafíos que forjaron su carácter y determinación. En una entrevista de 2022, el empresario compartió sus recuerdos sobre los inicios del Grupo Ramos, una de las cadenas de supermercados más importantes del país. “Llegué con el deseo de construir algo grande y contribuir al desarrollo de mi nuevo hogar”, expresó en esa conversación, reflejando su visión y compromiso con la nación.
Un legado de innovación y compromiso social
El Grupo Ramos no solo se ha destacado por su crecimiento y expansión, sino también por su enfoque en la responsabilidad social. La familia Ramos Fernández ha resaltado en múltiples ocasiones cómo su patriarca siempre buscó maneras de retribuir a la comunidad. “Don Román creía firmemente que el éxito empresarial debía ir de la mano con el bienestar social”, afirmaron sus familiares en un comunicado tras su fallecimiento.
Ramos Uría fue un pionero en la implementación de prácticas comerciales que priorizaban la calidad y el servicio al cliente. Su filosofía se centraba en el respeto y la dignidad hacia los empleados, quienes consideraba la columna vertebral de su empresa. Este enfoque no solo ayudó a consolidar la lealtad de sus trabajadores, sino que también estableció un estándar en la industria que muchos han intentado emular.
El impacto de su trabajo se puede ver en la evolución del sector retail en la República Dominicana. Bajo su liderazgo, Grupo Ramos se transformó en un modelo de negocio que ha influido en la forma en que los dominicanos realizan sus compras. Su visión de modernización y adaptación a las necesidades del consumidor ha sido clave en el crecimiento de la empresa, que hoy cuenta con múltiples sucursales a nivel nacional.
El legado de Román Ramos Uría trasciende su éxito empresarial. Su vida es un ejemplo de cómo la perseverancia y la ética de trabajo pueden transformar no solo una empresa, sino también una nación. En un momento de reflexión, es importante recordar sus enseñanzas y el impacto positivo que tuvo en la vida de muchos dominicanos. “El verdadero éxito es aquel que se comparte”, solía decir, un principio que continúa resonando en el corazón de quienes lo conocieron y trabajaron a su lado.