Santo Domingo, República Dominicana. El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes, Iván García, ha denunciado que los comerciantes dominicanos se ven obligados a pagar hasta 5,000 dólares semanales a bandas haitianas para asegurar el ingreso de mercancías al mercado haitiano. Esta situación ha generado preocupación entre los empresarios, quienes deben reunir fondos para entregar a estos grupos criminales, lo que afecta gravemente la dinámica comercial en la región.
García explicó que la presión ejercida por estas bandas ha llevado a los comerciantes haitianos a modificar sus puntos de compra. Anteriormente, la mayoría de las mercancías ingresaban a Haití a través de Jimaní, el punto más cercano a Puerto Príncipe, pero la creciente violencia ha forzado a los empresarios a buscar rutas alternativas. “Hay que darles 5,000 dólares semanales de parte de los comerciantes para que puedan operar”, afirmó García, evidenciando la difícil situación que enfrentan.
Impacto en la economía local
La denuncia de García no solo resalta el problema de la extorsión, sino que también pone de manifiesto el impacto negativo en la economía local. Los comerciantes dominicanos, al verse obligados a destinar una parte significativa de sus ingresos a estos pagos, ven reducidos sus márgenes de ganancia. Esto podría llevar a un aumento en los precios de los productos, afectando a los consumidores finales.
La situación en Haití ha sido crítica en los últimos años, con un aumento en la actividad de bandas criminales que controlan diversas áreas del país. Esta realidad ha generado un clima de inseguridad que complica las operaciones comerciales y limita las oportunidades de negocio para los comerciantes. “La situación es insostenible y requiere atención inmediata de las autoridades”, destacó García.
Además, la presión de las bandas ha llevado a muchos comerciantes a replantear sus estrategias comerciales. Algunos han optado por diversificar sus fuentes de suministro o incluso reducir sus operaciones en el país vecino. Esta tendencia podría tener repercusiones a largo plazo en las relaciones comerciales entre República Dominicana y Haití, así como en la estabilidad económica de la región.
Las autoridades dominicanas han sido instadas a intervenir y buscar soluciones efectivas para mitigar esta problemática. La colaboración entre ambos países es crucial para enfrentar el fenómeno de la criminalidad y garantizar un ambiente comercial seguro. Sin embargo, la falta de medidas concretas hasta ahora ha dejado a los comerciantes en una posición vulnerable, obligados a lidiar con la extorsión como parte de su actividad diaria.