El Colegio Médico Dominicano (CMD) ha convocado a un paro nacional de 24 horas que se llevará a cabo el miércoles 4 de noviembre, iniciando a las 7:00 de la mañana. Esta medida busca presionar al gobierno para que atienda las demandas laborales y las deficiencias que afectan al sistema de salud en el país. La decisión fue anunciada por el presidente del CMD, Luis Peña Núñez, quien destacó que las gestiones realizadas durante los últimos diez meses no han dado resultados satisfactorios.
Durante este paro, se suspenderán las labores en todos los hospitales del territorio nacional, aunque se garantizan los servicios de emergencia. El CMD ha señalado que la protesta es una respuesta a la falta de atención a problemas críticos como la infraestructura deficiente y la escasez de insumos médicos, que impactan directamente en la calidad de atención a los pacientes. “No podemos seguir trabajando en estas condiciones”, afirmó Peña Núñez, enfatizando la urgencia de una solución.
Contexto de la Protesta
El sistema de salud dominicano ha enfrentado múltiples crisis en los últimos años, exacerbadas por la pandemia de COVID-19. Las condiciones laborales de los médicos, así como la infraestructura de los hospitales, han sido objeto de críticas constantes. A pesar de las promesas gubernamentales de mejorar la situación, los profesionales de la salud continúan denunciando la falta de recursos y el deterioro de los servicios.
El CMD ha planificado una serie de protestas que se extenderán más allá del paro de 24 horas, incluyendo una marcha hacia el Palacio Nacional. Esta movilización busca visibilizar sus demandas ante el gobierno y la población. “Es hora de que el gobierno escuche nuestras voces y actúe”, expresó Peña Núñez, quien ha sido un firme defensor de los derechos de los médicos y de la mejora del sistema de salud.
La convocatoria ha generado reacciones diversas en la sociedad. Algunos sectores apoyan la lucha del CMD, mientras que otros expresan preocupación por el impacto que un paro prolongado podría tener en la atención a los pacientes. Sin embargo, el gremio insiste en que la protesta es necesaria para lograr cambios significativos que beneficien tanto a los profesionales de la salud como a los ciudadanos que dependen de un sistema sanitario eficiente.
El CMD espera que esta jornada de protesta sirva como un llamado de atención para que el gobierno priorice la salud pública y atienda las necesidades urgentes del sector. La comunidad médica se mantiene firme en su postura de que la salud de la población no debe ser un tema de negociación, sino una prioridad nacional.