El Colegio de Abogados de la República Dominicana (CARD) ha presentado una acción directa de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional, impugnando el artículo 310 del nuevo Código Penal. Esta medida se tomó el lunes, con el argumento de que la disposición en cuestión afecta gravemente el derecho de defensa, el debido proceso y la independencia del ejercicio de la abogacía en el país.

El artículo 310, que forma parte de las modificaciones recientes al Código Penal, ha generado controversia entre los abogados, quienes consideran que su implementación podría limitar las garantías constitucionales de los ciudadanos. El CARD sostiene que esta norma no solo afecta a los profesionales del derecho, sino que también pone en riesgo la justicia y la equidad en los procesos judiciales.

Implicaciones del artículo 310 en el ejercicio de la abogacía

Según el presidente del CARD, José Miguel Minier, “esta disposición es un ataque directo a la independencia del abogado y a la defensa técnica de los imputados”. La preocupación radica en que el artículo podría permitir la intervención de autoridades en el ejercicio de la defensa, lo que a su juicio, desnaturaliza el rol del abogado como garante de los derechos de sus clientes.

El Colegio ha solicitado al Tribunal Constitucional que evalúe la compatibilidad de este artículo con la Constitución de la República, argumentando que su aplicación podría dar lugar a abusos de poder y violaciones de derechos fundamentales. “No podemos permitir que se socaven los principios que sustentan nuestro sistema judicial”, enfatizó Minier.

Este conflicto se enmarca en un contexto más amplio de debates sobre la reforma del sistema de justicia en la República Dominicana. En los últimos años, diversas organizaciones y sectores han manifestado su preocupación por la falta de garantías en los procesos judiciales, lo que ha llevado a un llamado generalizado por una revisión exhaustiva de las leyes penales.

La impugnación del artículo 310 se suma a una serie de acciones legales y protestas que han surgido en respuesta a la reforma del Código Penal, que ha sido objeto de críticas por su enfoque en la criminalización de ciertos comportamientos. La comunidad jurídica está atenta a la decisión del Tribunal Constitucional, que podría sentar un precedente importante en la defensa de los derechos de los abogados y de los ciudadanos en general.

El CARD ha reiterado su compromiso con la defensa de la legalidad y el respeto a los derechos humanos, y espera que el Tribunal actúe en consecuencia para proteger las libertades fundamentales que están en juego. La resolución de este caso podría tener un impacto significativo en la manera en que se ejerce la abogacía en el país y en la percepción de la justicia en la República Dominicana.

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