El Colegio Médico Dominicano (CMD) ha convocado un paro nacional de 24 horas para el próximo martes 13 de octubre, en respuesta a la falta de atención a sus demandas por parte del gobierno. Esta decisión fue anunciada por la Junta Directiva Nacional del CMD, que exige soluciones a problemas cruciales del sector salud, como incentivos, guardias, plazas vacantes, seguridad hospitalaria e infraestructura.

Durante la jornada de protesta, el CMD ha asegurado que se mantendrán operativos los servicios de emergencias y cuidados críticos, priorizando la atención a los pacientes más vulnerables. El presidente del CMD, Luis Peña Núñez, enfatizó que “la situación actual del sistema de salud es insostenible” y que es imperativo que las autoridades respondan a las necesidades del personal médico.

Demandas del sector médico

Entre las principales exigencias del gremio se encuentra el incentivo por antigüedad para médicos con más de 15 años de servicio, así como la apertura de nuevas plazas para garantizar una atención adecuada a la población. Además, el CMD reclama un refuerzo en la seguridad hospitalaria, un aspecto que ha cobrado relevancia en los últimos años debido al aumento de la violencia en los centros de salud.

El paro se enmarca en un contexto de creciente insatisfacción entre los profesionales de la salud, quienes han manifestado su frustración ante la falta de respuestas concretas por parte del gobierno. La situación se agrava con la percepción de que las condiciones laborales y la infraestructura de los hospitales no están a la altura de las necesidades de la población dominicana.

El CMD ha instado a todos los médicos del país a unirse a esta protesta, señalando que es un momento crucial para hacer escuchar sus voces. “No podemos seguir trabajando en estas condiciones, es hora de que se tomen en serio nuestras demandas”, afirmó Peña Núñez durante la rueda de prensa.

La convocatoria de este paro se produce en un momento en que el sistema de salud dominicano enfrenta serios desafíos, exacerbados por la pandemia de COVID-19 y la creciente presión sobre los recursos sanitarios. Los médicos han sido fundamentales en la lucha contra el virus, pero ahora exigen que sus derechos y necesidades sean atendidos con la misma urgencia.

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