El senador Rafael Barón Duluc (Cholitín) cuestionó este miércoles la efectividad de las reformas policiales como solución única a los abusos y muertes a manos de agentes del orden. El legislador enfatizó que los problemas de conducta policial van más allá de cambios legales y apuntan hacia deficiencias operativas internas y falta de preparación en los cuerpos de seguridad dominicanos.
Las declaraciones del senador llegan después de la muerte de Darlyn Mercado, un joven cuya muerte ha reavivado el debate nacional sobre brutalidad policial. El caso ha generado presión política para avanzar reformas al sector seguridad, incluyendo la reforma policial que el presidente Luis Abinader depositó en diciembre de 2025.
Según Barón Duluc, «que un policía se maneje bien o mal no es un tema de reforma». Esta afirmación desafía la narrativa dominante que vincula la solución de inconductas policiales exclusivamente con cambios legislativos. El senador sostiene que el verdadero problema radica en cómo operan internamente las instituciones policiales y en el nivel de preparación de sus agentes.
Preparación y operatividad, claves según el legislador
El representante congresal enfatizó que las deficiencias operativas internas son el nudo gordiano del problema de brutalidad policial en el país. Sin mencionar reformas específicas, Cholitín argumenta que la capacitación de los agentes, los protocolos de actuación y el control interno son factores más determinantes que las leyes mismas.
Esta posición contrasta con el enfoque del gobierno dominicano, que ha puesto recursos significativos en una reforma policial integral. La propuesta presidencial busca modernizar estructuras, establecer nuevos protocolos de rendición de cuentas y fortalecer los mecanismos disciplinarios internos del cuerpo.
La muerte de Mercado reignició un ciclo de denuncias sobre actuaciones desproporcionadas de la Policía Nacional. Organizaciones de derechos humanos han documentado múltiples casos de muertes bajo custodia policial, detenciones arbitrarias y violencia física contra ciudadanos. El caso específico de Mercado generó protestas callejeras y exigencias de investigación penal contra los uniformados involucrados.
Barón Duluc no descarta la necesidad de reforma, pero relativiza su impacto si no va acompañada de cambios culturales y operacionales profundos. El senador sugiere que las instituciones policiales necesitan revisar desde sus fundamentos cómo seleccionan, capacitan y supervisan a sus agentes. El entrenamiento ético, el manejo de conflictos y los protocolos de uso de fuerza son áreas que, según su razonamiento, requieren atención inmediata independiente de reformas legales.
La posición del legislador abre un debate sobre si la reforma policial depositada por el gobierno es suficiente para resolver el problema de brutalidad que caracteriza las operaciones de seguridad dominicanas. Mientras organismos internacionales han presionado al país para implementar cambios sustanciales en la Policía Nacional, figuras políticas como Cholitín advierten sobre las limitaciones inherentes de abordar el problema únicamente desde lo legislativo.