BAYAGUANA, MONTE PLATA. El aspirante a la Presidencia de la República Dominicana, Carlos Peña, ha exigido al Gobierno detener la contaminación que estaría generando la empresa Depalma en los ríos Jabí, Sabana, Yabacao y Ozama. Esta situación se produce a raíz del vertido de residuos químicos derivados de las operaciones de extracción de aceite de palma en el municipio de Bayaguana, lo que ha despertado la preocupación de la comunidad local.

Durante un acto realizado en la localidad de Jocobal, Peña estuvo acompañado por líderes comunitarios y miembros de su dirección política. En su intervención, enfatizó que la contaminación de estos ríos no solo afecta el ecosistema, sino que también pone en riesgo la salud de los habitantes de la zona. “El Gobierno tiene la responsabilidad de proteger nuestros recursos naturales y garantizar un ambiente sano para todos”, afirmó Peña.

La situación ha generado un creciente malestar entre los residentes de Bayaguana, quienes han denunciado la falta de acción por parte de las autoridades. La comunidad ha manifestado su preocupación por el impacto que la contaminación puede tener en la agricultura local y en la calidad del agua que consumen. “No podemos permitir que nuestras vidas se vean comprometidas por la irresponsabilidad de una empresa”, expresó uno de los líderes comunitarios presentes en el evento.

Impacto ambiental y social en la región

La contaminación de ríos en la República Dominicana es un problema recurrente, y el caso del río Jabí no es una excepción. Históricamente, la explotación de recursos naturales ha llevado a conflictos entre empresas y comunidades, donde el desarrollo económico a menudo choca con la preservación del medio ambiente. La extracción de aceite de palma, en particular, ha sido objeto de críticas debido a su impacto ambiental y social.

Peña, quien se posiciona como un candidato presidencial, ha hecho de la protección del medio ambiente uno de los pilares de su campaña. “Es hora de que el Gobierno tome medidas efectivas y no solo promesas vacías. Necesitamos un plan de acción que garantice la limpieza de nuestros ríos y la salud de nuestra gente”, declaró durante su intervención.

El llamado de Carlos Peña se suma a un creciente clamor por parte de la sociedad civil y organizaciones ambientales que exigen una regulación más estricta sobre las actividades industriales que afectan los recursos hídricos del país. La presión sobre el Gobierno para abordar estos problemas es cada vez mayor, y la respuesta que se dé podría tener repercusiones significativas en el futuro político y ambiental de la nación.

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