El Senado de la República aprobó anoche la reforma policial en primera lectura con 24 votos de los 27 congresistas presentes, luego de una maratónica sesión que se extendió por más de cinco horas. El proyecto de ley del Poder Ejecutivo incluye modificaciones estructurales orientadas a endurecer sanciones contra policías por faltas graves y regular el uso de la fuerza en operativos.

La iniciativa incorporó cambios significativos durante el debate parlamentario, principalmente en aspectos relacionados con los ascensos, la carrera policial y los mecanismos de control interno. Estos ajustes respondieron a observaciones de distintos sectores de la bancada que buscaban fortalecer la institucionalidad policial y establecer garantías más robustas en el proceso disciplinario.

La aprobación del proyecto representa un avance en la agenda de seguridad pública del gobierno, que ha priorizado reformas en la Policía Nacional como herramienta para mejorar el desempeño operacional y la confianza ciudadana. La reforma busca establecer un marco normativo más claro para sancionar irregularidades y evitar abusos de autoridad, aspectos que han sido críticos en la dinámica institucional de la corporación policial.

Puntos clave de la reforma aprobada

Aunque el documento oficial no detalló exhaustivamente cada modificación aceptada, la aprobación en primera lectura confirma que el proyecto avanzó con ajustes en el régimen disciplinario y en los procedimientos de ascenso. Las reformas al control interno buscan fortalecer los mecanismos de fiscalización para evitar que faltas graves queden sin consecuencias administrativas o penales.

La duración extensa de la sesión refleja la complejidad técnica de la legislación policial y las distintas posiciones que existen dentro del Senado sobre cómo debe regularse la institución castrense. Los congresistas debatieron disposiciones relativas a la estructura jerárquica, el sistema de ascensos y las garantías del debido proceso para agentes sometidos a investigaciones disciplinarias.

El proyecto ahora avanzará a segunda lectura, donde podría recibir nuevas enmiendas antes de su aprobación final. Este es un trámite estándar en la legislación dominicana que permite ajustes finales antes de que el presidente de la República lo sancione como ley.

La reforma policial se inscribe en un contexto donde la seguridad pública permanece como prioridad en la agenda nacional, aunque persisten debates sobre la efectividad de las modificaciones normativas para reducir la violencia criminal. Analistas de políticas públicas han señalado que los cambios legales deben acompañarse de inversión en capacitación, tecnología y sistemas de inteligencia para que la Policía Nacional mejore sus resultados operacionales.

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