AME4652. SANTO DOMINGO (REPÚBLICA DOMINICANA), 12/01/2026.- Los hermanos Antonio (i) y Maribel Espaillat (c), propietarios de la discoteca Jet Set, asisten a una audiencia este lunes, en el Palacio de Justicia de Santo Domingo (República Dominicana). Un tribunal dominicano aplazó para marzo próximo la audiencia preliminar contra los propietarios de Jet Set cuyo techo se desplomó el pasado 8 de abril de 2025, causando la muerte de 236 personas y heridas a más de 180. EFE/ Orlando Barría

Los propietarios de la discoteca Jet Set, Antonio y Maribel Espaillat, se enfrentan a una posible condena de hasta 20 años de prisión tras la reciente decisión del juez Franny González Castillo. Este fallo, que varió la calificación jurídica de los hechos a homicidio por dolo eventual, responde a la solicitud de los familiares de las víctimas del colapso del techo del establecimiento, ocurrido en 2020.

La decisión del juez se produjo durante una audiencia en la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, donde se confirmó que la nueva calificación jurídica conlleva una pena máxima significativamente mayor que la de homicidio involuntario, que era la que se manejaba anteriormente. De acuerdo con la legislación dominicana, el nuevo cargo podría resultar en una condena que oscila entre 3 y 20 años de cárcel.

Un cambio que altera el rumbo del caso

El juez González expuso que el cambio en la calificación se fundamenta en la figura del dolo eventual, que se configura cuando una persona prevé que su conducta puede causar un daño, pero decide actuar de todos modos. Este cambio de calificación es un giro significativo en el proceso judicial, ya que eleva la gravedad de los cargos contra los Espaillat, quienes han sostenido su inocencia a lo largo del proceso.

El caso del Jet Set ha sido objeto de atención mediática y pública desde el trágico incidente, donde varias personas resultaron heridas y algunas perdieron la vida. La comunidad ha estado a la expectativa de las decisiones judiciales, y este nuevo desarrollo podría intensificar la presión sobre los propietarios del establecimiento. Los familiares de las víctimas han expresado su satisfacción con la decisión del juez, considerando que se hace justicia por los afectados.

La figura del dolo eventual ha sido objeto de debate en el ámbito legal dominicano, ya que implica una responsabilidad mayor por parte de los acusados. En este contexto, la defensa de los Espaillat ha anunciado que apelará la decisión, argumentando que no existió intención de causar daño y que el accidente fue el resultado de circunstancias imprevistas.

Este caso no solo afecta a los involucrados directamente, sino que también plantea interrogantes sobre la seguridad en los espacios públicos y la responsabilidad de los propietarios de negocios en la República Dominicana. La sociedad espera que el proceso judicial se desarrolle con transparencia y que se tomen las medidas necesarias para prevenir incidentes similares en el futuro.

El desenlace de este caso podría sentar un precedente importante en la jurisprudencia dominicana, especialmente en lo que respecta a la responsabilidad civil y penal de los propietarios de establecimientos públicos. La decisión final del juez será crucial no solo para los Espaillat, sino también para la percepción pública sobre la justicia en el país.

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