El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, presentó en el Foro Mundial de la Alimentación de la FAO las estrategias clave para erradicar el hambre en el país. Durante su intervención, destacó la importancia de aumentar la producción nacional de alimentos, mejorar los ingresos de los hogares y ampliar los programas de protección social. Estas medidas son fundamentales para que la República Dominicana logre salir del mapa del hambre de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Abinader enfatizó que el compromiso del gobierno es garantizar la seguridad alimentaria y nutricional de todos los dominicanos. “La lucha contra el hambre no solo es una cuestión de producción, sino también de acceso y distribución equitativa de los recursos”, afirmó el presidente. En este sentido, subrayó que el desarrollo de políticas públicas integrales es esencial para abordar esta problemática que afecta a miles de familias en el país.
El mandatario también mencionó que el aumento en la producción de alimentos ha sido significativo en los últimos años. Según datos presentados, la producción agrícola ha crecido en un 15% desde el inicio de su gestión, lo que ha permitido mejorar la disponibilidad de alimentos en el mercado local. “Estamos trabajando para que cada dominicano tenga acceso a alimentos de calidad y a precios justos”, agregó.
Iniciativas para el Desarrollo Sostenible
En su discurso, Abinader hizo hincapié en la necesidad de implementar iniciativas que promuevan el desarrollo sostenible en el sector agrícola. Esto incluye la inversión en tecnologías que optimicen la producción y la capacitación de los agricultores en prácticas sostenibles. “La agricultura del futuro debe ser resiliente y adaptarse a los cambios climáticos”, indicó.
Asimismo, el presidente destacó la importancia de los programas de protección social, que han sido ampliados para atender a las poblaciones más vulnerables. “Ningún dominicano debe pasar hambre. Estamos trabajando para que todos tengan acceso a una alimentación adecuada”, aseguró. Estas iniciativas buscan no solo mitigar el hambre, sino también fomentar el desarrollo económico y social del país.
El contexto regional también es relevante, ya que muchos países de América Latina y el Caribe enfrentan desafíos similares en cuanto a la seguridad alimentaria. La FAO ha señalado que la pandemia de COVID-19 exacerbó la crisis alimentaria en la región, lo que hace aún más urgente la implementación de políticas efectivas. En este sentido, la República Dominicana se posiciona como un ejemplo a seguir en la lucha contra el hambre.
Finalmente, Abinader concluyó su intervención reafirmando el compromiso del gobierno dominicano con la erradicación del hambre. “Este es un esfuerzo conjunto que requiere la colaboración de todos los sectores de la sociedad. Juntos podemos lograr un país sin hambre”, sentenció. La participación activa del gobierno, la sociedad civil y el sector privado será crucial para alcanzar este objetivo en los próximos años.