El presidente Luis Abinader reafirmó su compromiso con la Iglesia Católica al asistir a la toma de posesión de monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas como nuevo obispo de la Diócesis de La Vega. La ceremonia se llevó a cabo el pasado sábado en la Catedral Inmaculada Concepción, donde el mandatario destacó la importancia del liderazgo religioso en la sociedad dominicana.
Durante la eucaristía, el Nuncio Apostólico, arzobispo Piergiorgio Bertold, expresó su agradecimiento al presidente por su presencia y apoyo institucional. “La presencia del presidente en este acto es un símbolo del respaldo del Estado a la labor pastoral de la Iglesia”, afirmó Bertold, subrayando la relevancia de la colaboración entre el gobierno y las instituciones religiosas.
Compromiso del Estado con la Iglesia
Abinader, en su intervención, reiteró que el gobierno continuará trabajando de la mano con la Iglesia para abordar los desafíos sociales que enfrenta el país. “La Iglesia tiene un papel fundamental en la construcción de una sociedad más justa y solidaria”, afirmó el presidente, quien también destacó el compromiso del nuevo obispo con la comunidad.
Monseñor Romero Cárdenas, quien sucede a monseñor Antonio Camilo, se comprometió a seguir el legado de su predecesor y a fortalecer la labor pastoral en La Vega. “Asumo esta responsabilidad con el deseo de servir y guiar a nuestra comunidad en la fe”, expresó el nuevo obispo durante su discurso de toma de posesión.
La Diócesis de La Vega tiene una larga historia de influencia en la vida social y espiritual de la región. Desde su fundación, ha sido un pilar en la promoción de valores y en la atención de las necesidades de los más vulnerables. La llegada de Romero Cárdenas representa una nueva etapa en la que se espera un renovado impulso a las iniciativas sociales y educativas de la Iglesia.
La presencia del presidente Abinader en este evento no solo resalta el vínculo entre el Estado y la Iglesia, sino que también refleja la importancia de la religión en la cultura dominicana. La colaboración entre ambas instituciones es vista como una vía para abordar problemas sociales como la pobreza, la educación y la salud, áreas en las que la Iglesia ha tenido un papel activo a lo largo de los años.
En un contexto donde la sociedad busca respuestas a diversos retos, el apoyo del gobierno a la Iglesia podría ser clave para fomentar un ambiente de paz y desarrollo. La toma de posesión de monseñor Romero Cárdenas se presenta como una oportunidad para revitalizar la misión de la Diócesis y fortalecer los lazos con la comunidad.