El presidente Luis Abinader aseguró que República Dominicana «ya es ganadora» con la celebración de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, destacando que el país posee infraestructura deportiva de primer nivel que permanecerá como legado permanente. A través de un audiovisual compartido en redes sociales, el mandatario expuso los avances y trabajos concluidos en diversas instalaciones, subrayando que la inversión realizada trasciende el evento deportivo mismo.
La infraestructura deportiva que albergará la competencia regional representa una de las apuestas más ambiciosas del gobierno dominicano en materia de desarrollo. Entre las instalaciones destacadas figura la Arena Banreservas Virgilio Travi, junto a otros espacios que han sido construidos o remozados para cumplir con los estándares internacionales que demandan estos Juegos. Abinader enfatizó que estas obras no servirán únicamente para el evento de 2026, sino que beneficiarán a generaciones futuras de deportistas y ciudadanos.
Un legado más allá de la competencia
La visión presidencial articula el evento deportivo como un catalizador de desarrollo infraestructural a largo plazo. El enfoque en el legado diferencia esta perspectiva de la típica retórica de eventos deportivos internacionales, donde frecuentemente las instalaciones quedan subutilizadas tras la competencia. En este caso, el gobierno plantea que las inversiones realizadas fortalecerán el ecosistema deportivo nacional y la capacidad hotelera y de transportación del país.
República Dominicana se convierte así en la segunda nación centroamericana en albergar estos Juegos en dos ocasiones, habiendo organizado previamente la edición de 1993. La preparación actual refleja no solo una mejor planificación logística, sino también una estrategia deliberada de posicionamiento regional en materia de capacidad organizativa. Los avances mostrados en el material audiovisual evidencian que el cronograma de ejecución mantiene un ritmo consistente hacia el evento previsto.
La declaración de Abinader responde a la necesidad política de construir narrativa sobre los beneficios tangibles de la inversión pública en deportes. Mientras algunas voces cuestionan la magnitud del gasto, el gobierno apuesta por demostrar que la infraestructura generará beneficios económicos sostenibles a través del turismo deportivo, eventos posteriores y el fortalecimiento de la práctica deportiva local. La afirmación de que «ya somos ganadores» busca desplazar el éxito del evento del plano meramente competitivo al de la transformación urbana y deportiva.