El precandidato presidencial Abel Martínez afirmó este domingo que las dificultades económicas y sociales que enfrentan los dominicanos terminarán en 2028, cuando asegura llegará a la Presidencia de la República. El mensaje fue transmitido durante un encuentro con dirigentes y simpatizantes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) realizado en Santiago de los Caballeros, donde proyectó su candidatura como solución a la crisis actual.

«Se equivocan los que piensan que este mal que nos agobia va a seguir más allá del 2028», declaró Martínez ante los asistentes en el bajo techo del Ensanche Bermúdez. La afirmación refleja la estrategia del político de vincular su aspiración presidencial con un cambio inmediato en la situación del país, aunque sin detallar planes específicos durante el evento.

El aspirante también realizó un llamado al sentido de identidad y responsabilidad de Santiago, describiendo a la ciudad como un bastión de carácter nacional. «Cuando la República Dominicana ha necesitado carácter, Santiago se pone de pie», expresó Martínez, apelando a la historia política de la provincia como epicentro de movimientos decisivos en la historia dominicana.

Santiago como escenario de la campaña presidencial

La elección de Santiago para este acto no fue casual. La provincia ha sido históricamente decisiva en las contiendas electorales dominicanas, y su capacidad de movilización política la convierte en territorio estratégico para cualquier aspirante a la Presidencia. Martínez buscó reforzar su conexión con los sectores del PLD en esta región, donde el partido ha mantenido presencia significativa.

El encuentro reunió a dirigentes y simpatizantes peledeístas, evidenciando que Martínez continúa su gestión dentro de las estructuras del partido morado, donde compite por posicionarse como la opción más viable para 2028. Su discurso enfatizó la necesidad de cambio, aunque sin profundizar en propuestas concretas de política pública durante el evento santiaguero.

La promesa de que «el mal que nos agobia» terminará en 2028 representa una apuesta por vincular su candidatura con esperanza de transformación. Sin embargo, la vaguedad del mensaje permite múltiples interpretaciones sobre qué transformaciones específicas implementaría un eventual gobierno de Martínez, dejando espacio para que distintos sectores proyecten sus propias expectativas en el aspirante.

El acto político confirmó que la precampaña presidencial para 2028 ya está en movimiento dentro del PLD, con Martínez posicionándose como figura relevante en la interna del partido. Su apelación al carácter Santiago y al cierre de la crisis nacional en el próximo ciclo electoral forma parte de una estrategia de comunicación política que busca consolidar apoyo en territorios clave antes de las contiendas formales.

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