GR2203. MADRID, 23/07/2019.- El candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, ha fracasado en la primera votación del debate de investidura al recibir 170 "noes" provenientes del PP, Cs y Vox, más ERC, JxCat, Coalición Canaria, Navarra Suma y el de Irene Montero, que se ha emitido telemáticamente antes de la pronunciación de los votos. EFE/Naranjo

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, hizo una contundente declaración en el foro World in Progress, celebrado en el Palacio de Congresos de Barcelona, al afirmar que “España se gobierna desde España, no desde Washington, Tel Aviv, Moscú o Buenos Aires”. Esta afirmación se produce en un contexto donde las fuerzas de extrema derecha en Europa han ganado terreno, lo que ha llevado a Sánchez a alertar sobre el riesgo de un retroceso en las libertades democráticas.

Durante su intervención, Sánchez subrayó que los partidos de extrema derecha no solo responden a intereses nacionales, sino que están influenciados y financiados por grupos económicos y políticos de otros países. “Estamos viendo cómo algunos partidos están condicionados por intereses ajenos a nuestra soberanía”, expresó el presidente, haciendo un llamado a la unidad y autonomía de Europa frente a estas influencias externas.

Un llamado a la soberanía europea

El discurso de Sánchez se enmarca en un momento crucial para la política europea, ya que se avecinan elecciones en varios países, incluyendo las elecciones generales en España programadas para el 29 de noviembre. El presidente instó a construir una Europa más fuerte y unida, capaz de enfrentar los desafíos que plantea la globalización y la política internacional. “Ningún destino está escrito”, afirmó, enfatizando la importancia de la participación ciudadana en la defensa de los valores democráticos.

La advertencia de Sánchez también se dirige a los votantes, instándolos a reflexionar sobre el impacto que tienen las decisiones políticas en su vida cotidiana. “Las libertades que hemos conquistado no son inamovibles”, dijo, recordando que el avance de la extrema derecha puede poner en peligro los derechos y libertades fundamentales. Esta declaración resuena en un contexto donde varios países europeos han visto un aumento en el apoyo a partidos de derecha radical.

En su discurso, Sánchez no solo abordó la situación interna de España, sino que también hizo un llamado a la comunidad internacional para que respete la soberanía de los países europeos. “Debemos ser capaces de decidir nuestro futuro sin injerencias externas”, concluyó, reafirmando su compromiso con una política que priorice los intereses españoles y europeos por encima de cualquier influencia extranjera.

Compartir: