El expresidente y líder del partido Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, criticó duramente al Gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) por lo que calificó como una «demagogia» en el manejo de la situación de los productores de arroz. Durante un encuentro con la prensa en Santiago, Fernández afirmó que el Ejecutivo ha intentado engañar a los agricultores haciéndoles creer que estaban protegidos por un decreto presidencial que, según él, es vulnerable ante el tratado de libre comercio DR-Cafta.
Fernández subrayó que el decreto, que supuestamente busca proteger a los productores locales, no tiene bases sólidas y podría ser fácilmente impugnado. «Este Gobierno ha hecho promesas que no puede cumplir, y los productores de arroz están sintiendo las consecuencias de esa falta de compromiso», expresó el exmandatario. La crítica se enmarca en un contexto donde los precios del arroz han aumentado considerablemente, afectando a los consumidores y a los agricultores por igual.
Contexto del conflicto arrocero
El arroz es un alimento básico en la dieta dominicana y su producción es crucial para la economía rural del país. Sin embargo, el tratado DR-Cafta, firmado en 2004, ha permitido la entrada de arroz importado a precios competitivos, lo que ha generado tensiones entre los productores locales y el Gobierno. Fernández argumentó que la administración actual no ha hecho lo suficiente para proteger a los agricultores frente a la competencia desleal que representa el arroz importado.
El líder de la Fuerza del Pueblo también señaló que el Gobierno debe adoptar medidas más efectivas para garantizar la seguridad alimentaria y el bienestar de los productores. «No se trata solo de emitir decretos, sino de implementar políticas que realmente apoyen a nuestros agricultores», afirmó. La preocupación por la situación del arroz se ha intensificado en los últimos meses, con llamados de los productores a una mayor intervención estatal.
La acusación de Fernández se produce en un momento en que la economía dominicana enfrenta desafíos significativos, incluyendo la inflación y el aumento de los precios de los alimentos. La respuesta del Gobierno ante estas críticas aún está por verse, pero la presión sobre la administración del PRM continúa creciendo, especialmente en un sector tan vital como el de la agricultura.