Juana Mercedes de Brioso, una destacada líder comunitaria y agricultora de Monte Plata, ha sido reconocida con el primer lugar en la décima primera edición del Premio Mujeres que Cambian el Mundo, otorgado por el Banco BHD. Su labor, que se extiende por más de 46 años, ha beneficiado a aproximadamente 16,000 familias en su comunidad, enfocándose en la defensa de los derechos y la autonomía económica de las mujeres rurales.
La ceremonia de premiación se llevó a cabo en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, donde también se reconoció a la Hna. Audelia Rodríguez Argueta, de Azua, y a Flor María Sepúlveda, de Villa Altagracia, quienes obtuvieron el segundo lugar. Este galardón destaca la importancia del trabajo de mujeres que generan cambios significativos en sus comunidades y promueven el desarrollo social.
Impacto en la comunidad rural
La trayectoria de Juana Mercedes de Brioso es un ejemplo de cómo el liderazgo femenino puede transformar realidades. Su labor incluye la gestión y construcción de 15 pozos comunitarios, que proporcionan agua segura a cientos de hogares, un recurso vital para la salud y el bienestar de las familias. Además, ha impulsado programas de formación para mujeres, fomentando su empoderamiento y autonomía económica.
“Mi mayor satisfacción es ver a las mujeres de mi comunidad empoderadas y trabajando por su futuro”, expresó de Brioso durante la ceremonia. Su enfoque ha sido integral, abordando no solo la necesidad de acceso al agua, sino también la capacitación en habilidades que permiten a las mujeres generar ingresos y mejorar su calidad de vida.
El Premio Mujeres que Cambian el Mundo busca visibilizar y premiar a aquellas mujeres que, como de Brioso, dedican su vida a mejorar las condiciones de su entorno. En un país donde las mujeres rurales enfrentan múltiples desafíos, su labor se convierte en un faro de esperanza y un modelo a seguir para futuras generaciones.
Este reconocimiento no solo resalta la importancia de la labor de Juana Mercedes de Brioso, sino que también invita a la reflexión sobre el papel de las mujeres en el desarrollo rural y la necesidad de seguir apoyando iniciativas que promuevan su bienestar y autonomía. La historia de de Brioso es una prueba de que con dedicación y esfuerzo, es posible generar cambios profundos en la sociedad.