El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional ha dictado una condena de 30 años de prisión a Yokeiry Coronado De La Cruz y Jeider Montero Medina, una pareja culpable de tortura y homicidio de una niña de siete años. Los hechos ocurrieron el 16 de agosto de 2025 en el sector Los Guandules, donde la menor fue víctima de un brutal maltrato que culminó en su trágica muerte.

La sentencia fue emitida a solicitud del Ministerio Público, que presentó pruebas contundentes sobre la barbarie sufrida por la niña. La pareja deberá cumplir su condena en los centros de corrección y rehabilitación de Najayo Mujeres y Najayo Hombres, ubicados en la provincia San Cristóbal.

Durante el juicio, se expusieron detalles desgarradores sobre el trato que recibió la menor, lo que generó una fuerte indignación en la sociedad dominicana. La fiscalía argumentó que la conducta de los acusados no solo constituyó un acto de maltrato infantil, sino que también reflejó un comportamiento de barbarie que no puede ser tolerado.

Reacciones de la comunidad y el impacto social

La condena ha suscitado reacciones diversas en la comunidad, que ha manifestado su deseo de justicia por la niña. Organizaciones de derechos humanos han aplaudido la decisión del tribunal, señalando que es un paso importante en la lucha contra el maltrato infantil en el país. “Este tipo de sentencias envían un mensaje claro de que la violencia contra los niños no será tolerada”, afirmó un representante de una de estas organizaciones.

El caso ha reavivado el debate sobre la protección de los menores en la República Dominicana, donde las estadísticas de maltrato infantil son alarmantes. Según informes de la Dirección Nacional de Niñez, el país ha visto un aumento en los casos de abuso y negligencia hacia los niños en los últimos años, lo que ha llevado a la sociedad a exigir medidas más efectivas para garantizar su seguridad.

El impacto de este caso trasciende lo judicial; ha generado un llamado a la acción para que las autoridades implementen políticas más estrictas y programas de prevención que aborden las causas del maltrato infantil. La sociedad dominicana se encuentra en un momento crítico, donde la protección de los más vulnerables debe ser una prioridad.

La pena impuesta a Coronado De La Cruz y Montero Medina es un recordatorio de la necesidad de una respuesta firme ante la violencia y el abuso. La justicia, aunque tardía, ha llegado para esta pequeña víctima, pero el desafío de erradicar el maltrato infantil en el país continúa siendo una tarea urgente y necesaria.

Compartir: