La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, anunció un notable incremento en la presencia de agentes policiales en las calles, que ha pasado de un 13% a más de un 30%. Esta transformación es parte de un proceso de reforma de la Policía Nacional que se inició hace cinco años, con el objetivo de mejorar la seguridad ciudadana y la efectividad de las fuerzas del orden. Raful destacó que este nuevo modelo de patrullaje es fundamental, ya que anteriormente solo el 12% de los agentes realizaban labores de patrullaje en el territorio.
Durante una rueda de prensa, la funcionaria explicó que la reforma busca no solo aumentar la cantidad de agentes en las calles, sino también mejorar la calidad del servicio que ofrecen. «Este proceso de transformación viene también de un modelo de patrullaje que no existía. Por qué no existía? Porque apenas el 12% de los agentes policiales patrullaban en el territorio del conglomerado completo», afirmó Raful. La ministra enfatizó que este cambio es crucial para garantizar la seguridad de los ciudadanos y responder a las crecientes demandas de la población.
Impacto en la percepción de seguridad
El aumento en la presencia policial ha generado diversas reacciones entre la población. Muchos ciudadanos han expresado su satisfacción ante la mayor visibilidad de los agentes, lo que, según ellos, contribuye a una sensación de mayor seguridad en sus comunidades. Sin embargo, también hay quienes cuestionan la efectividad de esta medida, argumentando que la mera presencia de policías no necesariamente se traduce en una disminución de la criminalidad.
Raful también mencionó que la reforma incluye la capacitación continua de los agentes y la implementación de nuevas tecnologías para mejorar la respuesta ante situaciones de emergencia. «Estamos trabajando en la modernización de la Policía, no solo en términos de cantidad, sino también en calidad», subrayó. Esta estrategia busca no solo aumentar la confianza de la ciudadanía en la institución, sino también fomentar un ambiente de colaboración entre la Policía y la comunidad.
En el contexto regional, el aumento de la presencia policial en las calles se alinea con las tendencias observadas en otros países de América Latina, donde los gobiernos han intensificado sus esfuerzos para combatir la delincuencia. Sin embargo, expertos en seguridad advierten que la solución a los problemas de criminalidad debe ir más allá de la simple presencia de fuerzas del orden, e incluir políticas integrales que aborden las causas profundas de la violencia.
La ministra concluyó su intervención reiterando el compromiso del gobierno con la seguridad pública y la necesidad de seguir trabajando en la transformación de la Policía Nacional. «Estamos en un camino que no tiene retorno, y la seguridad de nuestros ciudadanos es nuestra prioridad», afirmó Raful, dejando claro que esta es solo una de las muchas medidas que se implementarán en el futuro cercano.