La pobreza monetaria en la República Dominicana ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos años, pasando del 30.7% en 2021 al 17.3% en 2025. En un informe reciente, la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, destacó que los resultados preliminares del primer semestre de 2026 sitúan este indicador en un promedio del 14.58%. Estas cifras fueron presentadas durante la conmemoración del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, un evento que subraya la importancia de seguir trabajando en la mejora de las condiciones de vida de los dominicanos.
El avance en la reducción de la pobreza monetaria se ha logrado gracias a diversas políticas públicas implementadas por el gobierno. Entre estas, se destacan programas de asistencia social y la promoción de la inclusión laboral. Sin embargo, a pesar de estos logros, la pobreza sigue siendo un desafío significativo para el país, especialmente en áreas rurales donde los índices son más altos. La vicepresidenta Peña enfatizó que “la lucha contra la pobreza es una prioridad para este gobierno, y seguiremos trabajando para garantizar que cada dominicano tenga acceso a oportunidades.”
Retos persistentes en la lucha contra la pobreza
A pesar de la disminución en las cifras de pobreza, la República Dominicana enfrenta retos persistentes que complican la erradicación total de este fenómeno. La desigualdad económica, el acceso limitado a la educación de calidad y la falta de infraestructura adecuada son factores que continúan afectando a las comunidades más vulnerables. Según datos del Banco Mundial, la pobreza extrema también ha mostrado una reducción, pero aún afecta a un porcentaje considerable de la población.
Además, la crisis provocada por la pandemia de COVID-19 exacerbó las condiciones de vida de muchos dominicanos. La recuperación económica ha sido desigual, y sectores como el turismo, que son vitales para la economía del país, aún no han alcanzado los niveles previos a la crisis. Esto ha llevado a que muchas familias sigan luchando por satisfacer sus necesidades básicas, lo que resalta la necesidad de un enfoque integral que no solo se centre en la asistencia económica, sino también en la creación de empleos sostenibles.
En este contexto, el gobierno dominicano ha anunciado nuevas iniciativas para abordar la pobreza, que incluyen la mejora de la educación técnica y la capacitación laboral. Estas medidas buscan empoderar a los ciudadanos y fomentar su participación activa en la economía. La vicepresidenta Peña concluyó su discurso afirmando que “la erradicación de la pobreza no es solo un objetivo, sino un compromiso que debemos asumir todos como sociedad”.