El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) llevó a cabo un operativo en la zona de Friusa, Bávaro-Punta Cana, donde se retuvieron cinco autobuses que operaban con ciudadanos haitianos en situación migratoria irregular. Esta intervención, realizada el pasado domingo, se llevó a cabo en colaboración con la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) y la Comisión Militar y Policial (COMIPOL), en un esfuerzo por regularizar el transporte público en la región.
Durante el operativo, las autoridades no solo retuvieron los autobuses, sino que también realizaron una fiscalización exhaustiva que incluyó la revisión de 19 vehículos adicionales. Este tipo de acciones busca garantizar el cumplimiento de la Ley 63-17 sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, que establece normas claras para el funcionamiento del transporte en el país.
Contexto de la intervención
La retención de estos vehículos se enmarca en un contexto más amplio de control migratorio y regulación del transporte en la República Dominicana. La presencia de ciudadanos haitianos en condiciones migratorias irregulares ha sido un tema recurrente en el país, generando debates sobre la legalidad y la seguridad del transporte de personas. Las autoridades dominicanas han intensificado sus esfuerzos para abordar esta situación, lo que incluye operativos periódicos en diferentes regiones.
En el caso específico de Friusa, que ha visto un aumento en la actividad turística y de transporte, la intervención del INTRANT es parte de una estrategia más amplia para asegurar que todos los operadores de transporte cumplan con las regulaciones establecidas. La retención de los autobuses operados por haitianos en situación irregular pone de manifiesto la necesidad de una supervisión constante y efectiva en el sector del transporte.
Las autoridades han señalado que estas acciones no solo buscan regular el transporte, sino también proteger a los ciudadanos que utilizan estos servicios. “Es fundamental que todos los vehículos que operan en el país cumplan con las normativas vigentes para garantizar la seguridad de los pasajeros”, afirmó un portavoz de INTRANT durante el operativo.
La intervención en Friusa es un ejemplo del compromiso del gobierno dominicano por mantener un sistema de transporte seguro y legal. A medida que se intensifican las medidas de fiscalización, se espera que se reduzcan las irregularidades en el transporte público y se promueva un ambiente más seguro para todos los usuarios.