El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Manuel María Mercedes Medina, ha expresado su profunda preocupación por el alarmante aumento de muertes en intercambios de disparos en la República Dominicana. En las últimas dos semanas, se han reportado 25 fallecimientos relacionados con este tipo de incidentes, lo que ha llevado a cuestionar la efectividad de las políticas públicas implementadas para combatir la delincuencia y la criminalidad en el país.

Mercedes Medina sostiene que las autoridades han fracasado en su enfoque, al no abordar las causas subyacentes de la violencia. «Estamos ante un fracaso total», afirmó, al tiempo que denunció que la mayoría de estas muertes son, en realidad, ejecuciones extrajudiciales disfrazadas de enfrentamientos. Según el defensor de los derechos humanos, existe un patrón recurrente en el que las víctimas son apresadas vivas solo para ser eliminadas posteriormente, lo que él califica como una política de limpieza social.

Contexto de la violencia en el país

La situación de violencia en la República Dominicana ha ido en aumento en los últimos años, con un notable incremento en los índices de criminalidad. A pesar de las millonarias inversiones en seguridad por parte del gobierno, la percepción de inseguridad entre la población sigue siendo alta. Mercedes Medina argumenta que, en lugar de mejorar, las condiciones han empeorado, lo que pone en tela de juicio la efectividad de las estrategias implementadas por las autoridades.

Las críticas de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos se centran en la falta de transparencia y rendición de cuentas en las operaciones policiales. «No se puede seguir justificando la violencia con la excusa de la seguridad», dijo Mercedes Medina. Además, instó a las autoridades a revisar sus tácticas y a centrarse en la prevención del delito, en lugar de recurrir a métodos que pueden resultar en violaciones de derechos humanos.

La preocupación por las muertes en intercambios de disparos ha generado un debate más amplio sobre la relación entre la Policía Nacional y la ciudadanía. Muchos ciudadanos sienten que su seguridad está en riesgo, no solo por la delincuencia, sino también por la posible violencia que puedan enfrentar a manos de las fuerzas del orden. La Comisión ha hecho un llamado a la sociedad civil y a organismos internacionales para que se involucren en la defensa de los derechos humanos y la promoción de un enfoque más humano en la lucha contra la criminalidad.

En medio de este panorama, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sigue trabajando para documentar y denunciar casos de abusos y ejecuciones. Mercedes Medina concluyó su intervención diciendo que «la vida de cada ciudadano debe ser respetada y protegida», enfatizando la necesidad de un cambio en la política de seguridad del país para garantizar el respeto a los derechos fundamentales de todos los dominicanos.

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