El Senado de la República Dominicana aprobó el 16 de septiembre de 2026, en única lectura, un proyecto de ley que regula los juegos de azar en el país. Esta iniciativa, que había sido modificada previamente por la Cámara de Diputados, fue incluida en la agenda del día tras un informe favorable de la Comisión de Hacienda. A pesar de las objeciones de varios senadores, la regulación avanzó, marcando un paso significativo en la formalización de esta actividad económica.
El proyecto de ley busca establecer un marco regulatorio claro para los juegos de azar, incluyendo casinos, loterías y apuestas deportivas. Con esta regulación, el gobierno espera no solo aumentar los ingresos fiscales, sino también combatir la ilegalidad y el juego descontrolado. Según el presidente de la Comisión de Hacienda, Senador José Paliza, “esta ley permitirá un control más efectivo y responsable de los juegos de azar en el país”.
Uno de los aspectos más destacados de la nueva legislación es la creación de un organismo regulador que supervisará todas las actividades relacionadas con los juegos de azar. Este ente será responsable de otorgar licencias, supervisar las operaciones y garantizar que se cumplan las normativas establecidas. Además, se implementarán medidas para proteger a los jugadores, incluyendo límites de apuestas y programas de prevención de la adicción al juego.
Contexto y reacciones ante la aprobación
La regulación de los juegos de azar en República Dominicana ha sido un tema de debate durante años. Aunque el sector ha crecido considerablemente, la falta de un marco legal adecuado ha permitido que muchas operaciones funcionen al margen de la ley. La aprobación de esta ley es vista como un intento del gobierno de modernizar y regularizar un sector que, según estimaciones, genera millones de pesos en ingresos anuales.
A pesar de la aprobación, la ley no ha estado exenta de críticas. Algunos senadores expresaron su preocupación por el potencial aumento de la adicción al juego y la necesidad de implementar medidas más estrictas para proteger a los ciudadanos. Senadora Faride Raful comentó que “es fundamental que esta ley no solo se enfoque en la recaudación de impuestos, sino también en la protección de los más vulnerables”.
Con la aprobación de esta ley, el gobierno dominicano se enfrenta ahora al reto de implementar efectivamente las regulaciones y asegurar que los beneficios económicos se traduzcan en un impacto positivo para la sociedad. La atención se centrará en cómo se desarrollará este nuevo marco regulatorio y qué medidas se tomarán para garantizar un juego responsable en el país.